Keiko Fujimori y Roberto Sánchez sonríen y saludan a una multitud en un mitin político al aire libre. Confeti cae mientras un mapa de Perú se ve en el fondo
Fujimori y Sánchez disputarán la presidencia el 7 de junio con estrategias territoriales opuestas y un electorado fragmentado que ninguno de los dos controla por completo.
La segunda vuelta de las Elecciones Generales 2026 en Perú mantiene al país en una cuenta regresiva marcada por incertidumbre y expectativas.
En menos de dos semanas, peruanos de todas las regiones acudirán a las urnas para definir quién ocupará la presidencia durante los próximos cinco años. Los finalistas, Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, concentran la atención nacional tras una primera ronda reñida y una campaña de alianzas y apoyos cruzados.
Fujimori se presenta como la candidata de derecha que más votos obtuvo en la primera vuelta, mientras que Sánchez representa la continuidad de la izquierda, con el respaldo de sectores vinculados al expresidente Pedro Castillo.
En las últimas semanas, ambos han sumado adhesiones de excandidatos y partidos que quedaron fuera de carrera, lo que ha intensificado el ambiente de competencia y ha transformado la campaña en una verdadera pulseada por los votos indecisos.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) mantiene en marcha los preparativos finales para la jornada, que se desarrollará en todo el país y en el extranjero, bajo estrictas reglas de bioseguridad y con medidas para garantizar la transparencia del proceso.
“El compromiso de los electores será el factor clave para una definición ordenada y legítima”, declaró el presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Roberto Burneo, en una reciente conferencia recogida por Andina.
El calendario es claro: restan exactamente once días para la segunda vuelta presidencial. El domingo 7 de junio de 2026 marcará el momento en que se conocerá al próximo presidente o presidenta del país. Las mesas de sufragio abrirán desde las 7:00 a. m. hasta las 5:00 p. m., y podrán votar todos los ciudadanos habilitados en el padrón electoral de la primera vuelta.
La ONPE informó que el voto es obligatorio y que se permitirá sufragar con el DNI vigente o vencido, medida excepcional adoptada por el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) para evitar restricciones por documentos caducados. “La prórroga del DNI solo aplica para el acto de sufragio”, precisó Reniec en su última resolución.
El proceso electoral de 2026 incorpora varias particularidades. Quienes fueron sorteados como miembros de mesa en la primera vuelta tendrán que repetir la función en la segunda, con una remuneración de S/165.
La multa por no cumplir ese rol es de S/275. La ONPE mantiene activa su plataforma virtual para la capacitación y el repaso de funciones, lo que busca garantizar la instalación temprana de las mesas.
Este año, la segunda vuelta coincide con un feriado nacional, lo que genera cambios en la dinámica de los electores y en el transporte público, que aplicará recargos habituales en días festivos.
Los trabajadores convocados como miembros de mesa deberán priorizar su deber cívico, sin recibir el pago triple que corresponde a otros trabajos en feriado.
Desde el JNE, Roberto Burneo anticipó que la proclamación de resultados podría concretarse en menos de un mes, aunque el plazo dependerá del volumen de expedientes y eventuales pedidos de recuento de votos. “La atención se centrará en controversias sobre actas y solicitudes de revisión”, explicó el titular del organismo electoral.