Cuatro fuentes informaron a CNN que la inteligencia estadounidense indica que las fuerzas de Irán se están reformando mucho más rápido de lo estimado inicialmente.
La reconstrucción de las capacidades militares, que incluye la sustitución de emplazamientos de misiles, lanzadores y la capacidad de producción de sistemas de armas clave destruidos durante el conflicto actual, implica que Irán sigue representando una amenaza significativa para los aliados regionales si el presidente Donald Trump reanuda la campaña de bombardeos, de acuerdo con estimaciones de la inteligencia citada por las cuatro fuentes familiarizadas.
Esto también pone en entredicho las afirmaciones sobre el grado de debilitamiento a largo plazo de las fuerzas armadas iraníes a causa de los ataques de Estados Unidos e Israel.
Si bien el tiempo necesario para reiniciar la producción de los diferentes componentes de las armas varía, algunos cálculos de la inteligencia estadounidense indican que Irán podría restablecer por completo su capacidad de ataque con drones en tan solo seis meses, declaró a CNN una de las fuentes, un funcionario de Estados Unidos.
“Los iraníes han superado todos los plazos que la comunidad de inteligencia había establecido para la reconstitución”, apuntó el funcionario de Estados Unidos.
Los ataques con drones son motivo de especial preocupación para los aliados regionales.
Si se reanudan las hostilidades, Irán podría aumentar su capacidad de producción de misiles —que se ha visto significativamente mermada— con más lanzamientos de drones para seguir atacando a Israel y a los países del Golfo, que se encuentran dentro del alcance de ambos sistemas de armas.
Trump ha amenazado repetidamente con reanudar las operaciones de combate contra Irán si los dos países no llegan a un acuerdo para poner fin a la guerra.
Incluso declaró públicamente el martes que había estado a una hora de reiniciar los bombardeos, lo que significa que estas capacidades militares podrían entrar en juego.
Irán ha podido reconstruirse mucho más rápido de lo previsto gracias a una combinación de factores, que van desde el apoyo recibido de Rusia y China hasta el hecho de que Estados Unidos e Israel no infligieron tantos daños como esperaban, afirmó una fuente consultada por CNN.
Por ejemplo, China ha seguido suministrando a Irán componentes para la fabricación de misiles durante el conflicto, informaron a CNN dos fuentes familiarizadas con las evaluaciones de inteligencia de Estados Unidos, aunque es probable que este suministro se haya visto mermado por el bloqueo de Estados Unidos vigente.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, declaró la semana pasada a la cadena CBS que China está suministrando a Irán “componentes para la fabricación de misiles”, pero se negó a dar más detalles.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Guo Jiakun, negó la acusación durante una rueda de prensa, calificándola de “infundada”.
Mientras tanto, Irán también mantiene su capacidad de lanzar misiles balísticos, realizar ataques con drones y combatir la defensa antiaérea, a pesar de los graves daños infligidos por los ataques de Estados Unidos e Israel, según evaluaciones recientes de la inteligencia estadounidense, lo que significa que la rápida reconstrucción de la capacidad de producción militar no parte de cero.
Un portavoz del Comando Central de Estados Unidos declinó hacer comentarios, alegando que el comando no habla sobre asuntos relacionados con la inteligencia.
El portavoz principal del Pentágono, Sean Parnell, declaró a CNN que “las fuerzas de Estados Unidos son las más poderosas del mundo y tienen todo lo necesario para actuar en el momento y lugar que el presidente elija”.
“Hemos llevado a cabo múltiples operaciones exitosas en todos los comandos de combate, garantizando al mismo tiempo que las fuerzas armadas de Estados Unidos cuenten con un amplio arsenal de capacidades para proteger a nuestra gente y nuestros intereses”, añadió Parnell.
CNN informó en abril que la inteligencia estadounidense estimó que aproximadamente la mitad de los lanzadores de misiles de Irán habían sobrevivido a los ataques de Estados Unidos.
Un informe reciente elevó esa cifra a dos tercios, en parte debido al alto el fuego vigente, que le ha dado a Irán tiempo para recuperar lanzadores que podrían haber quedado sepultados en ataques anteriores, según fuentes familiarizadas con la inteligencia.
El total estimado por los servicios de inteligencia de Estados Unidos podría incluir lanzadores que actualmente son inaccesibles, como aquellos que quedaron enterrados bajo tierra por ataques pero que no fueron destruidos.