Según el mandatario, sus ingresos provienen de su actividad privada en el sector agrícola y ganadero.
El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, defendió este jueves la compra de una casa de fin de semana por US$300.000 en Tafí del Valle. Según el mandatario, la operación fue “totalmente legal, transparente y declarada”, pero la provincia no obliga a hacer pública las declaraciones juradas de los funcionarios.
“Voy a reiterar las explicaciones que en algún momento las di pero que para algunos sectores no quedó demasiado claro o se le dio un destino totalmente desvirtuado. Mi obligación como gobernador, como político y como tucumano es dar las explicaciones correspondientes”, aseguró Jaldo durante un acto oficial en la Casa de Gobierno de Tucumán.
Allí, el gobernador ratificó que la propiedad de 2347,38 metros cuadrados fue adquirida mediante un crédito hipotecario UVA del Banco Macro por $266.250.000 otorgado en 2024. Según la documentación del Registro Inmobiliario, la operación se formalizó por US$300 mil y fue inscripta el 22 de enero de 2025 a nombre de Jaldo y su esposa, Ana María del Valle Grillo.
“Esa casa la compré yo en Tafí del Valle, legítimamente a nombre de quién habla y a nombre de mi esposa. Invertí en Tucumán, no me fui a invertir fuera del país ni fuera de la provincia”, subrayó el mandatario.
En ese contexto, en una provincia que no obliga a los funcionarios a hacer pública su declaración jurada, el gobernador remarcó que sus ingresos no provienen exclusivamente de la función pública.
“Hoy cumplo el rol de gobernador, pero no vivo de la política; tengo una actividad privada, inscrita en Arca, que es la agrícola y ganadera registrada hace más de 40 años”, justificó el gobernador a la hora de explicar cómo recibió el financiamiento del Banco Macro, una entidad privada que actúa como agente financiero de la provincia.
A s vez, Jaldo aclaró que su actividad privada no figura bajo ninguna sociedad, ya que es una empresa unipersonal: “No me cobijo bajo ninguna figura jurídica sino que toda actividad está a nombre mío. Yo estoy acostumbrado a poner la cara y la obra legalmente”.
La última vez que el dirigente tucumano presentó una declaración jurada pública en la Oficina Anticorrupción fue en 2016, cuando asumió una banca como diputado nacional.
Sin embargo, gobernador sostuvo que el inmueble figura en su declaración jurada patrimonial correspondiente al año 2024, presentada conforme a la legislación provincial vigente, y que la operación fue informada ante los organismos nacionales como la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y la Unidad de Información Financiera (UIF).
“No necesito testaferros ni poner bienes a nombre de terceros. Todo lo que tengo está a mi nombre y declarado en tiempo y forma”, insistió.