El régimen de Irán elevó este martes el tono de sus amenazas frente a la operación estadounidense para escoltar buques en el estrecho de Ormuz, tras una serie de ataques en la región que ponen en riesgo el alto el fuego.
Casi al mismo tiempo, el canciller Abbas Araghchi anunció que viajará a Beijing para dialogar con su homólogo, Wang Yi, aunque también se ha sugerido que podría ser recibido por el líder del Partido Comunista, Xi Jinping.
La noticia escala las epectativas de decisiones importantes mientras Estados Unidos y la república islámica mantienen un pulso por el control del paso marítimo estratégico, especialmente para el petróleo y otros productos iraníes que China consume y necesita con premura. Un gran porcentaje de la quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos, que pasa por Ormuz, va a parar a puertos chinos.
Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní y principal negociador, afirmó en un mensaje en X que “la continuación del statu quo es intolerable para Estados Unidos” y que la seguridad del transporte marítimo y del tránsito energético se ha visto amenazada por la presencia estadounidense, cuya disminución auguró.
Paralelamente el funcionario advirtió: “nosotros ni siquiera hemos empezado todavía”.
La visita de Abbas Araghchi al centro del poder político chino se producirá poco más de una semana antes de que el presidente Donald Trump viaje a China para dialogar con su homólogo, Xi Jinping.
Aunque China ha presionado a funcionarios iraníes para que entablen negociaciones con Estados Unidos, también ha permitido que empresas chinas brinden respaldo comercial a Irán, apoyo que podría beneficiar a las fuerzas militares iraníes en caso de que se reactive un conflicto armado. El propio Araghchi anunció en redes sociales que el martes mantendrá reuniones con sus homólogos chinos.
Desde el inicio de la guerra emprendida el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel, Teherán restringió el paso por el estrecho de Ormuz. La situación ha disparado el precio del petróleo a niveles inéditos desde 2022. Washington intenta presionar a Teherán y le reclama que abandone su programa nuclear. El 8 de abril, coincidiendo con el inicio de la tregua con Irán, impuso un bloqueo a los puertos iraníes. Este lunes lanzó la operación “Proyecto Libertad” para permitir que los barcos bloqueados puedan cruzar el estrecho.
Según empresas especializadas, más de 900 buques estaban en el Golfo a finales de abril, con casi 20.000 marinos. En las últimas horas, Irán replicó a la operación de Washington con lanzamientos de misiles y drones contra barcos militares estadounidenses en la zona, que fueron interceptados, según el Mando Central de Estados Unidos (Centcom). Corea del Sur informó de una explosión seguida de incendio en un buque surcoreano en el estrecho. Irán negó daños en sus buques y acusó a Estados Unidos de haber matado a cinco civiles al atacar dos barcos que partieron de Omán rumbo a la costa iraní.
El Centcom aseguró que dos buques mercantes con pabellón estadounidense, escoltados por el ejército, cruzaron con éxito el estrecho de Ormuz el lunes. El presidente Donald Trump declaró que la operación marcha bien. Maersk anunció que uno de sus barcos, bloqueado desde febrero, atravesó el paso acompañado de medios militares estadounidenses. Las fuerzas estadounidenses informaron haber destruido seis embarcaciones iraníes que, según su versión, amenazaban la navegación comercial.