Las lluvias intensas en Perú vuelven a encender las alertas. El Senamhi advirtió que, en las próximas 24 horas, un total de 67 provincias estarán expuestas a precipitaciones de diversa intensidad, en un escenario que podría afectar tanto a la sierra como a la selva y parte de la costa. La entidad instó a la población a mantenerse informada y tomar precauciones, especialmente si se tiene previsto viajar hacia las zonas comprometidas.
De acuerdo con el más reciente pronóstico del Senamhi, el fenómeno no será aislado. Hasta 15 regiones registrarán lluvias, granizo, nieve y descargas eléctricas, lo que incrementa el riesgo de emergencias como deslizamientos, inundaciones y problemas en vías de acceso. Las autoridades también han activado recomendaciones preventivas para reducir impactos en viviendas, transporte y servicios básicos.
El aviso meteorológico detalla que las precipitaciones se concentrarán en regiones como Amazonas, Cusco, Cajamarca, Junín, Piura, Puno y San Martín, entre otras. En total, se identificaron decenas de provincias donde se esperan lluvias de ligera a moderada intensidad, aunque en algunos casos podrían presentarse con mayor fuerza durante horas específicas del día.
En estos territorios, el Senamhi prevé condiciones climáticas variables que podrían generar impactos en vías de comunicación, actividades agrícolas y servicios básicos, especialmente en localidades ubicadas en zonas altoandinas y amazónicas.
En la sierra norte y sur, las lluvias estarán acompañadas de tormentas eléctricas, mientras que en localidades ubicadas por encima de los 2.800 metros sobre el nivel del mar se prevé la caída de granizo. En tanto, en zonas que superan los 3.900 m s. n. m., principalmente en la sierra centro, no se descartan nevadas localizadas, lo que podría afectar carreteras y actividades agrícolas.
La situación en la selva peruana también genera preocupación. El Senamhi indicó que en la selva norte, selva alta centro y selva sur se registrarán chubascos y lluvias continuas, acompañadas de ráfagas de viento y descargas eléctricas, principalmente durante la tarde, noche y madrugada. Estas condiciones podrían generar crecida de ríos y afectaciones en comunidades vulnerables.
En la costa central, el panorama será distinto, pero no exento de riesgos. Se espera la presencia de niebla y neblina, especialmente en horas nocturnas y durante la mañana, además de lloviznas dispersas que podrían reducir la visibilidad en carreteras.
Ante este escenario, el INDECI exhortó a las autoridades locales y regionales a verificar rutas de evacuación, asegurar la operatividad de centros de salud y coordinar con bomberos y comisarías. Asimismo, recomendó a la ciudadanía implementar sistemas de alerta temprana y contar con un Plan Familiar de Emergencias, además de preparar una mochila de emergencia.
Senamhi advierte que otoño e invierno 2026 serán atípicos por impacto del Niño Costero
Vista urbana de una avenida en Lima con edificios, árboles, palmeras y personas caminando bajo un cielo con tonalidades cálidas y luz intensa.
El Senamhi alertó que el comportamiento climático en el Perú durante el 2026 estará marcado por condiciones inusuales, debido a la presencia del Fenómeno El Niño Costero. Según especialistas de la entidad, las estaciones de otoño e invierno no se percibirán de manera tradicional, ya que se registrarán temperaturas más elevadas de lo habitual, incluso en meses donde normalmente predomina el frío.
Los primeros indicios de este escenario ya se evidencian en distintas regiones del país. En el norte, por ejemplo, se han reportado temperaturas que alcanzan hasta los 38.5 °C en Piura, un valor considerado atípico para esta época del año. Este incremento térmico sostenido responde al calentamiento del océano Pacífico, lo que modifica los patrones atmosféricos y genera cielos más despejados y menor presencia de frío en varias zonas del territorio nacional.
En este contexto, las condiciones también favorecen la aparición de lluvias más frecuentes e intensas, especialmente en periodos de transición hacia la primavera. Además, sectores como la agricultura, pesca y producción textil podrían verse impactados por la alteración de los ciclos climáticos, ya que la menor variabilidad de temperaturas influye directamente en cultivos, disponibilidad de especies marinas y procesos productivos en diversas regiones del país.