El fútbol de los viernes abre su telón con un choque de realidades diametralmente opuestas en la provincia de Córdoba. A partir de las 19:15 horas, el Estadio Ciudad de Río Cuarto será el escenario donde Rosario Central intente dar el paso definitivo hacia la próxima fase del Torneo Apertura, enfrentando a un Estudiantes que llega golpeado y sumergido en el último puesto de la Zona B. Para el equipo rosarino, la victoria no es solo un objetivo, sino la llave que le aseguraría matemáticamente un lugar entre los mejores ocho del certamen.
La delegación comandada por Jorge Almirón arribó a Río Cuarto con el optimismo que brindan los buenos resultados recientes. Con 24 unidades en su haber, el conjunto de Arroyito se ubica en la cuarta posición, a solo seis puntos del líder, y sabe que sumar de a tres hoy le permitiría afrontar el resto del semestre con la tranquilidad del deber cumplido en el plano local. La solidez ofensiva, con 17 goles a favor en lo que va del torneo, ha sido uno de los pilares de este equipo que viene de vencer a Sarmiento por 2-1 en la última jornada.
Sin embargo, el cuerpo técnico debe gestionar las cargas físicas, ya que Central mantiene un frente abierto de alta exigencia en la Copa Libertadores. Tras el valioso triunfo obtenido en Paraguay frente a Libertad con gol de Enzo Copetti, la «Academia» rosarina deberá viajar el próximo martes a Venezuela para medirse ante Universidad Central. En este contexto, la principal incógnita de Almirón pasa por la presencia de su máxima figura, Ángel Di María. El «Fideo» arrastra una molestia que lo marginó de la titularidad en los últimos encuentros, y su inclusión desde el arranque se decidirá a último momento para no arriesgar su físico de cara al compromiso continental.
Estudiantes y una crisis que no da tregua
En la vereda de enfrente, el panorama es desolador. El «León del Imperio» atraviesa, quizás, su momento más crítico desde el ascenso. Con apenas 5 puntos cosechados de 42 posibles, el equipo dirigido por Gerardo Acuña se hunde en el fondo de la tabla anual y de los promedios.
La falta de gol es alarmante: apenas han festejado cuatro conquistas en 14 presentaciones, mientras que su valla ha sido vulnerada en 20 oportunidades.
Pero los problemas no son solo futbolísticos. La semana previa estuvo marcada por un fuerte escándalo interno: la dirigencia decidió apartar a 10 futbolistas del plantel profesional alegando una «falta de compromiso». Entre los nombres de peso que quedaron «freezados» se encuentra el de Ramón «Wanchope» Ábila, una decisión que generó un sismo en el vestuario y que, por ahora, no parece haber surtido efecto positivo en lo deportivo, tras la reciente derrota 1-0 ante Gimnasia de La Plata.
Para este encuentro crucial por la permanencia, Acuña apostaría por un once conformado por Agustín Lastra; Raúl Lozano, Juan Antonini, Sergio Ojeda y Facundo Cobos; Martín Garnerone, Alejandro Cabrera, Siro Rosané y Nicolás Talpone; junto a la dupla ofensiva de Gabriel Alanís y Mateo Bajamich.
El arbitraje estará a cargo de Darío Herrera, quien contará con la asistencia de Fernando Espinoza desde el VAR. La transmisión televisiva para todo el país será responsabilidad de la señal de TNT Sports.
No obstante, el clima en el club rosarino no es de total calma. En las últimas horas, la institución se vio sacudida por una grave denuncia de abuso sexual en sus categorías infantiles (división 2013), situación ante la cual la comisión directiva ya ha emitido un comunicado oficial y ha tomado medidas legales y de contención.
Así dadas las cosas, entre la necesidad de gloria de uno y la urgencia de supervivencia del otro, Río Cuarto será testigo de un duelo que promete intensidad desde el primer pitazo de Herrera. Central quiere el pasaje a octavos; Estudiantes, un milagro que empiece a torcer su destino.