La Unión Europea desembolsará en junio primeros fondos del préstamo a Ucrania

Un paquete financiero inicial de 3.200 millones de euros será transferido tras la reciente aprobación del instrumento crediticio, una vez que se resolvió el bloqueo presentado por Hungría y se completaron los trámites técnicos necesarios

La Unión Europea prevé realizar en junio el primer desembolso de 3.200 millones de euros del nuevo préstamo de 90.000 millones destinado a Ucrania, tras la aprobación definitiva del instrumento financiero por parte de los veintisiete Estados miembros, luego de superar el veto de Hungría que se extendió por dos meses, según confirmaron fuentes comunitarias.

Este préstamo, acordado por los líderes europeos en diciembre y desbloqueado esta semana tras la reparación del oleoducto Druzhba por parte de Kiev, será financiado mediante emisiones de deuda en los mercados. El bloqueo original de Budapest, y en el caso de las sanciones también de Bratislava, se basó en la paralización del citado oleoducto, aunque la reanudación de su funcionamiento permitió avanzar en la aprobación.

La arquitectura del crédito contempla que unos 30.000 millones de euros se dediquen a cubrir las necesidades económicas inmediatas de Ucrania, mientras que aproximadamente 60.000 millones estarán orientados a reforzar su industria militar. El primer desembolso procederá del mecanismo de asistencia macrofinanciera, considerado la vía más rápida para canalizar fondos, dentro de la planificación acordada con Kiev para 2026.

En dicha planificación, se prevén 16.700 millones de euros para sostener las cuentas públicas ucranianas y otros 28.300 millones para potenciar sus capacidades de defensa. La estrategia aprobada contempla movilizar 45.000 millones de euros hasta finales de este año, mientras que el resto del préstamo quedará reservado para 2027. Este reparto podrá ser revisado si la evolución de la guerra requiere ajustar las necesidades de financiación, según explicó el Ejecutivo comunitario.

La ayuda financiera y militar comenzará a fluir en el segundo trimestre del año, con nuevos desembolsos previstos a lo largo de 2026 para acompasar la llegada de fondos a las necesidades de Kiev. Tras el primer tramo, se consideran nuevas entregas en verano y en otoño, aunque el calendario definitivo se coordinará con otros donantes y con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El componente militar del préstamo empezará con un programa centrado en la producción de drones por valor de 6.000 millones de euros. Ucrania podrá detallar sus necesidades a través de programas específicos de adquisición, que deberán ser validados por las instituciones europeas. Este primer paquete incluye componentes de origen chino, lo que exigió una excepción específica para su financiación, alineada con el sistema que prioriza compras en la Unión Europea y solo permite recurrir a terceros países bajo justificación.

Antes de liberar estos fondos, será necesario completar pasos técnicos, como la apertura de una cuenta bancaria específica en la Unión Europea —probablemente en Alemania— y la definición de mecanismos de supervisión para controlar el uso del dinero. Bruselas está trabajando en nuevos programas de apoyo militar que podrían incluir munición, más drones o sistemas de defensa aérea, aunque estos expedientes aún están en fase preliminar y sin calendario confirmado.