Di Carlo mantiene el silencio y crecer el malestar de los hinchas tras la polémica ante Boca

El presidente de River Plate no se pronunció luego de la derrota ante Boca en el Monumental, marcada por un penal no cobrado sobre Martínez Quarta en el epílogo del encuentro.

El mundo River atraviesa horas de profunda ebullición y no solo por la amargura de haber caído en el Superclásico ante el eterno rival. Lo que ha encendido la mecha de la indignación entre los simpatizantes «millonarios» es la postura institucional adoptada tras el polémico desenlace del partido del pasado domingo. En un escenario donde se esperaba una defensa férrea de los intereses del club, el silencio del presidente Stefano Di Carlo ha generado un vacío de poder que los hinchas, especialmente a través de las redes sociales, no han tardado en cuestionar con dureza.

La derrota por 1-0 en el Estadio Monumental dejó mucho más que tres puntos en el camino. El foco de la tormenta se centra en una de las últimas acciones del duelo, cuando el defensor «Xeneize» Lautaro Blanco impactó contra Lucas Martínez Quarta dentro del área de Boca. A pesar de la claridad de la infracción reclamada por todo el estadio y por los futbolistas dirigidos por Eduardo Coudet, el juez principal Darío Herrera decidió no sancionar la pena máxima. El malestar se agravó al confirmarse que tampoco hubo un llamado desde la cabina del VAR, a cargo de Héctor Paletta, para revisar la jugada que podría haber cambiado el destino del marcador.

La jugada en cuestión no ha dejado de repetirse en las pantallas de todo el país, y el análisis técnico refuerza la postura del reclamo local. Si bien en la dinámica del juego se produjeron confusiones, las repeticiones dejan en evidencia que el futbolista de La Ribera en ningún momento tuvo la intención de disputar el balón. Por el contrario, su movimiento fue directamente a impactar a su par del conjunto de Núñez, quien cayó estrepitosamente al suelo ante la mirada omisa de las autoridades arbitrales. Esta falta de criterio arbitral es la que ha desatado la furia en las plataformas digitales, donde el nombre de Stefano Di Carlo se volvió tendencia, pero no por sus declaraciones, sino por su ausencia mediática. Cabe recordar que la única diferencia en el marcador llegó precisamente desde los doce pasos, pero a favor de la visita. Leandro Paredes fue el encargado de ejecutar y convertir el penal que le dio el triunfo a Boca, luego de que Herrera sancionara una mano dentro del área de River. La disparidad de criterios entre la mano sancionada a favor de Boca y el impacto no cobrado sobre Martínez Quarta es el argumento principal que esgrimen los hinchas para exigir que Di Carlo salga a respaldar públicamente al plantel profesional.