El gobierno de Catamarca decidió intervenir en una lucha anti minera que venía cobrando gran envergadura en Santa María, Catamarca, dejando sin efecto al proyecto Sofia Gold de oro y cobre. Este proyecto abarca 1100 hectáreas y comprende poblaciones, lugares de cultivos e importantes sitios arqueológicos, entre los que se destaca La Ventanita (observador astronómico, Intihuatana: amarradero del sol, donde todos los 21 de junio se celebra el solsticio de invierno).
El gobernador Raúl Jalil, un delfín de la mega minería, anunció el 10 de abril que decidió no autorizar el proyecto minero Sofía Gold, debido a razones ambientales y sociales, consumando así lo que fue una maniobra para desmovilizar al pueblo que se puso de pie desde que se conoció la noticia publicada en el boletín oficial.
Las corporaciones mineras aun no pudieron darle fisonomía al Estado andino minero, esto es un área donde las mineras hacen y deshacen violando leyes y tratados de las naciones. Las mineras dicen: ahora es cuando, a partir de la aprobación de la funesta ley que permitirá utilizar el agua alojada desde hace cientos de años en áreas glaciares y periglaciares.
Raúl Jalil había mostrado de lo que es capaz cuando le ordenó a la Corte de Justicia, días atrás, que deje sin efecto la medida cautelar interpuesta por asambleas catamarqueñas en defensa del territorio, que impidieron a las litíferas, por más de un año y medio utilizar el agua del rio Los Patos y el Trapiche en Antofagasta de las Sierras. Hoy se aprestan a desembarcar cuatro grandes mineras para extraer el litio de este lugar único de la puna argentina, donde hace poco investigadores del CONICET hallaron estromatolitos, bacterias primigenias, que dieron origen a la vida. Esta zona que concentra más de 200 volcanes y una enorme población de vicuñas quedará sin agua en una década a consecuencias de la fiebre del litio.
Catamarca se parece a un queso gruyere. Hay más de medio centenar de minas que serán habilitadas ahora que se abrió la puerta grande con la destrucción de la ley que protegía los glaciares y periglaciares y apoyados en la legislación existente, que vino a ser complementada por el RIGI. Cinco siglos igual, nuestros gobernantes sellaron la entrega de los territorios.
Desde la Asamblea de los Pueblos del Valle Calchaquí que se puso en pie en Santa María, que conforman asambleas de base de El Cerrito, Santa María centro, Las Mojarras, Fuerte Quemado, así como vecinos de Amaicha del Valle y Quilmes, se levanta la consigna “No somos pueblos sacrificables”, “El agua vale más que el oro”, “Agua para los pueblos, no para las mineras”. Se trata de un movimiento que seguirá creciendo. Surgirán otras asambleas en todo el Yokavil, para coordinar acciones contra la megaminería
Sabemos que se viene Agua Rica, un proyecto de oro y cobre que es el doble de Alumbrera, el cual utilizará las instalaciones de Alumbrera y su dique de colas. Santa María aporta el agua para lavar el mineral, algo así como 200 millones de litros de agua diarios, que salen del Campo del arenal y viajan por un enorme caño por más de 70 kilómetros, el cual cruza las sierras del Aconquija y contamina Monteros, Alberdi, Chicligasta, Famailla, Concepción y zona de Alpachiri hasta llegar a San Miguel de Tucumán. Recordemos el juicio histórico que perdió mina La Alumbrera contra la comunidad de Alpachiri debido a derrames y contaminación letal en la zona.
El agua dulce que se llevan tiene el costo que paga una pequeña finca. En 2025 Alumbrera pagó por canon de agua un poco más de dos millones de pesos. Eso sí, la empresa Mekorot (la misma que mató de sed a cientos de gazatíes, negándoles el agua literalmente en su mayoría a niños) que ahora administra el agua de la provincia, tiene pensado poner medidores en cada casa de los habitantes de Catamarca y seguir, por supuesto, regalándole el agua a las mineras.
El 25 de marzo pasado en la ruta 60 un camión de la empresa Zijin-Liex volcó derramando salmuera de litio, contaminando una vertiente que alimenta de agua a Fiambalá. Este proyecto llamado Tres Cruces, que abarca una área cedida por la provincia de casi 50.000 hectáreas ha producido otros derrames sin haber efectuado la remediación prevista por protocolos. La empresa China declara sacar cerca de 30.000 toneladas de carbonato de litio por año, comprometiendo y enajenando el agua dulce de este territorio, llevándose ganancias extraordinarias, pagando sueldos de miseria.
Catamarca fue pionera en mega minería en Argentina, quien escribe esta nota fue testigo de la votación de la ley minera provincial en octubre de 1993. Un puñado de ciudadanos que nos oponíamos a la entrega vimos como una empresa que no era tal (la Musto Corp) sino una suma de capitales se hacía de minera Alumbrera por 400 millones de dólares vendiendo en un pasamanos el yacimiento a 800 millones de dólares. El entonces gobernador Oscar Castillo, es hoy junto a Angel Mercado (ex marido de la senadora nacional y antes gobernadora Lucía Corpacci) parte clave del negocio, son grandes operadores mineros que se encargan de buscar capitales para explotar la minería de Catamarca en las grandes ferias mineras del mundo.
Hoy el gobernador Jalil y su hermano Fernando, Lucia Corpacci, el vicegobernador Dusso (que está tras el uranio) tienen pedimentos mineros, intereses creados reales; demás tienen empresas que construyen las plantas de las mineras con otra razón social, para tapar evidencias.
Sabemos que la megaminería trajo saqueo, contaminación y enfermedades, que sirvió para aceitar el aparato clientelar y hacer ricos a los políticos de turno, que son los únicos que vieron “el derrame”. Conscientes que dejarán sin agua al territorio, nos seguiremos organizando para demostrarles que no somos tierra sacrificable, que no estamos en el mapa del imperio como botín de sus ambiciones. Por eso aseguramos larga vida a esta asamblea que ya coordina con otras que emergen de nuevo a la lucha en todo el territorio catamarqueño-tucumano.
Por último, vimos como la Minera Glencore se llevó a pasear a Estados Unidos a los que votaron la destrucción de los glaciares. No pierden tiempo, esta gira es para ablandarlos en relación a otro proyecto del que no se habla de “oro cobre y plata” llamado Filo Colorado, que está al pie del glaciar Nevado del Aconquija y que tiene enormes reservas. Les decimos que no pasarán. Fuera la megaminería. Por el agua y la vida y la defensa de nuestros territorios.