La ciudad de Palpalá volvió a demostrar que el fútbol es mucho más que un resultado deportivo; es identidad, memoria y pertenencia. En la tarde del pasado viernes, el estadio de Atlético Palpalá fue el epicentro de una jornada que combinó la solemnidad del homenaje con la euforia de la victoria. El «Pirata» logró enderezar su rumbo en el Torneo Apertura de la Liga Jujeña al vencer por 2 a 0 a General Lavalle, en un partido que sirvió para cicatrizar la derrota del debut y, sobre todo, para honrar la memoria de Jesús “el Gringo” Flores, figura fundamental de la institución fallecida en noviembre del año pasado.
El protocolo previo al pitazo inicial estuvo marcado por la nostalgia y el respeto. Ante un público que colmó las gradas, se llevó a cabo el acto de inauguración oficial del campeonato de primera división. La ceremonia contó con la presencia de las máximas autoridades de la Liga Jujeña, presidentes de clubes vecinos y, en un rincón especial del campo, los familiares de Flores. El momento de mayor emotividad se vivió cuando los capitanes de ambos equipos, Adrian Arena por el local y Sebastián Zequeiros por la visita, hicieron entrega de una plaqueta conmemorativa a la familia del exdirigente. El silencio respetuoso, seguido de un aplauso cerrado que bajó desde los cuatro costados, dejó en claro que el legado de Flores sigue vivo en cada rincón del club palpaleño.
En lo estrictamente futbolístico, el encuentro fue una batalla táctica de manual. Durante la primera mitad, General Lavalle planteó un esquema de presión alta que incomodó sobremanera la salida de Atlético Palpalá. Los dirigidos por Alejandro Velázquez se vieron obligados a recurrir al pelotazo largo, dividiendo la posesión y perdiendo la claridad que pretendía su entrenador. El juego se tornó físico y friccionado, con constantes interrupciones por infracciones que impidieron la fluidez del juego. A pesar de los intentos de Lavalle por capitalizar ese desorden inicial, el marcador se mantuvo inalterable al llegar al descanso, reflejando la paridad de fuerzas en el campo.
Sin embargo, el complemento trajo consigo una versión renovada del conjunto local. Atlético Palpalá ajustó las líneas, ganó metros en el mediocampo y comenzó a lastimar por las bandas. El grito sagrado no tardó en llegar: tras un centro preciso que sobrevoló el área de Lavalle, Ignacio Villarreal conectó un frentazo implacable que dejó sin respuestas al guardameta rival, desatando la locura en el estadio del Pirata. El 1 a 0 le dio al local la templanza necesaria para manejar los tiempos de un partido que, hasta entonces, le había sido esquivo.
Con la ventaja a su favor, el «Pirata» encontró los espacios para liquidar el pleito. El segundo y definitivo tanto fue una obra de jerarquía individual firmada por el delantero Néstor Lamas. El atacante recibió por el sector izquierdo, encaró a su marcador con decisión, enganchó hacia el centro del área y, desde el punto penal, sacó un remate cruzado que sentenció la historia. Con el 2 a 0, la victoria quedó sellada y los primeros tres puntos del torneo fueron a la bolsa del elenco palpaleño, que ahora mira con otros ojos su próximo compromiso como visitante frente a Ciudad de Nieva.
La tarde de gloria para la institución se completó con la actuación estelar del equipo femenino. Las dirigidas por el entrenador Flores emularon la contundencia vista recientemente en otras finales disputadas en la ciudad, como la de Las Galos en el estadio Emilio Fabrizzi.
Las «Piratas» no tuvieron piedad y golearon por 5 a 0 a Las Generales de Lavalle. La gran figura de la tarde fue Valentina Álvarez, autora de un triplete, mientras que Esmeralda Cruz y Lihue Vilca completaron la cuenta para una jornada redonda que posiciona al club en lo más alto de la consideración deportiva provincial.