En el gobierno de Lula reina una preocupación de cara a las elecciones presidenciales de octubre y está vinculado a un creciente sector de las familias de Brasil que está en un proceso de endeudamiento.
Este fenómeno es nuevo y tiene la mira del Palacio Planalto porque frena el crecimiento de Lula en las encuestas. Una funcionario de Lula consultado por LPO reconoció que «existe alto nivel de deuda de los hogares».
«Este ha sido uno de los principales obstáculos para mejorar la popularidad del gobierno, impactando directamente la percepción de los votantes sobre la situación económica del país», agregó.
Por eso, en el gobierno pidieron una encuesta que publicará en breve el prestigioso Instituto Datafolha que busca profundizar en la comprensión de la realidad financiera de los brasileños. Entre las preguntas, los encuestados deberán indicar si actualmente tienen deudas y especificar cuál representa la mayor parte de su presupuesto.
Las opciones abarcan desde hipotecas y financiamiento de vehículos hasta tarjetas de crédito, sobregiros, préstamos personales y de nómina, así como deudas con amigos o familiares y gastos en apuestas en línea.
Una funcionario de Lula consultado por LPO reconoció que «existe alto nivel de deuda de los hogares
Otro punto central de la encuesta es la comparación con la situación de hace un año. Se preguntará a los participantes si actualmente tienen más deudas, menos deudas o si su situación es la misma que en abril de 2025. El objetivo es medir la evolución -o el deterioro- de la salud financiera de la población.
Datafolha también investigará el grado de dificultad para pagar estas deudas. Los encuestados deberán indicar si pueden pagar sin dificultad, con cierta dificultad, con mucha dificultad o si simplemente no podrán cumplir con sus obligaciones. Estos datos se consideran estratégicos para evaluar el nivel de presión económica sobre las familias.
Preocupación en el gobierno de Lula porque el endeudamiento de las familias en Brasil frena el crecimiento en las encuestas
En la encuesta más reciente del instituto, publicada el 7 de marzo, el escenario electoral indica un escenario más reñida que en rondas anteriores, con una reducción en la ventaja de Lula sobre sus principales oponentes.
Este ha sido uno de los principales obstáculos para mejorar la popularidad del gobierno, impactando directamente la percepción de los votantes sobre la situación económica del país
En el escenario principal de la primera vuelta simulada, Lula aparece con el 39% de la intención de voto, mientras que Flavio Bolsonaro registra el 33%, consolidándose como el principal candidato de la oposición. Le siguen los demás precandidatos con niveles más bajos: Ratinho Jr. alcanza cerca del 7%, Romeu Zema aparece con entre el 4% y el 5%, Ronaldo Caiado obtiene aproximadamente el 4%, Renan Santos fluctúa alrededor del 3% y Aldo Rebelo registra cerca del 2%.
En la segunda vuelta, la encuesta apunta a un empate técnico entre Lula y Flávio Bolsonaro. El presidente cuenta con el 46% de las intenciones de voto, frente al 43% del senador, una diferencia que se sitúa dentro del margen de error.
En el gobierno de Lula dicen que en una pelea tan apretada como la que se viene, hay que tener en cuenta todos los aspectos que preocupen a la sociedad para ofrecerle soluciones en un contexto de gestión con baja inflación, aumento del empleo, crecimiento y récord de inversión que deberían potenciar a Lula para lograr la reelección.