Pantoja y Cabrera, figuras del vóley, afrontan un nuevo desafío internacional tras un presente consagratorio

Representarán al deporte jujeño en el clasificatorio que otorga dos plazas a la élite boliviana.

El vóley jujeño vuelve a proyectarse más allá de las fronteras y lo hace con nombres propios. Desde Ciudad de Nieva, dos jugadoras surgidas de la cantera de la entidad “Leona” dan un salto de calidad en sus carreras deportivas: Nerea Pantoja y Nayla Cabrera fueron convocadas para disputar el XXIX Campeonato Clasificatorio a la Liga Superior Femenina de Bolivia, un certamen exigente que entrega dos ascensos a la máxima categoría.

Ambas voleibolistas llegan a esta instancia en un momento inmejorable. No es casualidad: su rendimiento viene en franco crecimiento y respaldado por resultados concretos. En la última participación en la Liga Nacional, fueron piezas clave para que Nieva Vóley lograra sostener su plaza de cara a la temporada 2027, un objetivo que no solo habla de competitividad, sino también de consolidación institucional.

Pero eso no fue todo. Recientemente, las jujeñas volvieron a dejar su huella en la Copa Triángulo del Sur, disputada en Bermejo, donde se consagraron campeonas por segundo año consecutivo. Ese logro terminó de ratificar un presente sólido, cargado de confianza y con un techo que todavía parece lejano.

En este nuevo desafío internacional, Nerea Pantoja reforzará a América de Oruro, mientras que Nayla Cabrera hará lo propio en Universitario de Tarija. Dos destinos distintos, pero una misma misión: competir al más alto nivel y seguir demostrando el potencial del vóley jujeño en escenarios cada vez más exigentes.

El torneo, que reúne a seis equipos, se desarrolla en el Coliseo 10 de Noviembre y se extenderá hasta el 10 de abril. Allí, ambas jugadoras buscarán ser protagonistas en una competencia que no solo pone en juego el ascenso, sino también el prestigio y la posibilidad de medirse con lo mejor del vóley boliviano.

La presencia de Pantoja y Cabrera en este tipo de certámenes no es un hecho aislado. Es, en realidad, el reflejo de un proceso que viene dando frutos en la provincia. El crecimiento del vóley jujeño es sostenido, con clubes que trabajan en formación y jugadoras que responden con talento, disciplina y ambición.

Hoy, Ciudad de Nieva vuelve a decir presente en el plano internacional. Y lo hace con orgullo, con identidad y con la certeza de que el camino recorrido empieza a abrir nuevas puertas. Porque cuando el esfuerzo encuentra su recompensa, el sueño deja de ser local para convertirse en una bandera que se lleva bien alto, incluso lejos de casa.