El volcán Láscar continúa bajo monitoreo ante un escenario de actividad inestable, manteniendo su nivel de alerta técnica en Amarilla, según el más reciente reporte del Observatorio Volcánico de los Andes del Sur (OVDAS) de Sernageomin.
De acuerdo con el último Reporte Especial de Actividad Volcánica (RAV), los parámetros sísmicos y las características geológicas del macizo evidencian la presencia de un cuerpo magmático en niveles superficiales. Esta condición implica la posibilidad de explosiones menores que podrían ocurrir sin señales precursoras.
El informe también advierte que los principales riesgos asociados a este tipo de actividad incluyen la emisión de piroclastos balísticos, columnas de gases y ceniza. El área de afectación directa se establece en un radio de 3 kilómetros desde el cráter activo, aunque no se descarta que la dispersión de ceniza alcance distancias mayores.
Frente a este escenario, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), en coordinación con la Delegación Presidencial Regional, mantiene un perímetro de seguridad de 5 kilómetros alrededor del cráter, restringiendo el acceso a la zona como medida preventiva.
Asimismo, se mantiene vigente la Alerta Temprana Preventiva para la comuna de San Pedro de Atacama, decretada el 5 de marzo de 2026, la cual se extenderá mientras las condiciones lo ameriten.
Desde Sernageomin indicaron que el volcán permanece bajo vigilancia permanente en línea, mientras que Senapred continúa coordinando acciones con el sistema regional de respuesta ante desastres, con el fin de actuar de manera oportuna ante cualquier cambio en la actividad volcánica.