Pensión se aleja en Colombia: ahora necesitaría hasta $550 millones y más años de trabajo para jubilarse

El alza del salario mínimo y nuevos ajustes elevaron en 57% el capital requerido, obligando a miles de afiliados a ahorrar más y extender su vida laboral para alcanzar una pensión mínima

Ajustar la meta de la jubilación en Colombia se convirtió en un desafío más exigente de lo que era hace apenas un año. Para quienes están en el régimen privado, las nuevas condiciones económicas están elevando de forma significativa el esfuerzo necesario para alcanzar una pensión, especialmente si se busca garantizar al menos un salario mínimo.

El punto de quiebre no responde a una sola medida. En realidad, es el resultado de dos decisiones recientes que, aunque fueron adoptadas por separado, hoy se combinan y generan un impacto directo sobre el bolsillo de los afiliados. Por un lado, el aumento del salario mínimo el más alto en cinco décadas y, por otro, un cambio en el parámetro de deslizamiento de este indicador.

En la práctica, esto se traduce en una meta mucho más alta de ahorro. Si en 2025 una persona necesitaba cerca de 350 millones de pesos para financiar una pensión mínima, en 2026 ese monto se dispara a unos 550 millones. La diferencia, cercana a 200 millones de pesos, implica un incremento del 57% que obliga a replantear los planes financieros de miles de trabajadores.

Detrás de este ajuste hay una lógica clara, al subir el salario mínimo, también lo hace el valor de la pensión que se busca garantizar. Sin embargo, el efecto colateral es que el capital requerido para sostener ese ingreso durante la vejez aumenta de forma acelerada. Para muchos, esto no solo significa ahorrar más, sino trabajar más tiempo.

De hecho, los cálculos del sector estiman que un grupo importante de afiliados deberá extender su vida laboral. En promedio, se habla de 4,6 años adicionales de cotización, aunque en escenarios más complejos ese plazo podría llegar hasta dos décadas. Es decir, personas que estaban cerca de pensionarse podrían ver cómo esa meta se aleja considerablemente.

A este panorama se suma otro elemento clave, el comportamiento del seguro previsional. Este mecanismo es el que respalda a los afiliados en casos de invalidez o fallecimiento, asegurando el pago de pensiones a ellos o a sus beneficiarios. Su financiación proviene de una parte de la cotización obligatoria y, por ley, su costo junto con la comisión de las administradoras no puede superar el 3%.