Desde el pitazo inicial de Nicolás Ramírez, quedó claro que la tarde sería compleja para los protagonistas. River intentó imponer condiciones desde la tenencia, pero se encontró con un Huracán aguerrido, dirigido por Diego Martínez, que supo explotar las espaldas de los defensores millonarios.
El primer aviso serio llegó a los 10 minutos, cuando el ecuatoriano Jordy Caicedo irrumpió en soledad por la banda derecha y obligó a una gran intervención del joven arquero Santiago Beltrán, quien reemplazó al lesionado Franco Armani.
Sin embargo, la jerarquía individual de River comenzó a inclinar la balanza. A los 26 minutos del primer tiempo, una proyección punzante de Gonzalo Montiel por el sector derecho derivó en un centro preciso que superó la resistencia de Hernán Galíndez.
Por el segundo palo apareció Sebastián Driussi, quien con un cabezazo certero marcó el 1-0 y el primer grito oficial del ciclo Coudet.
La ventaja parecía darle tranquilidad a la visita, pero el cierre de la primera etapa guardaba una sorpresa.
Sobre los 43 minutos, tras una intervención del VAR, el árbitro sancionó un agarrón de Lucas Martínez Quarta sobre Caicedo dentro del área. El propio delantero ecuatoriano se hizo cargo de la ejecución y, con un remate furioso a la derecha de Beltrán, estableció la paridad antes de irse al descanso. Fue el quinto tanto de Caicedo con la camiseta del «Globo», consolidándose como la principal referencia de ataque del equipo de Parque Patricios.
El complemento fue una montaña rusa de emociones. Coudet movió el banco rápidamente, reemplazando a Driussi por Joaquín Freitas para buscar mayor frescura. River recuperó el protagonismo y a los 20 minutos tuvo una oportunidad de oro cuando Ian Subiabre, de gran partido, fue derribado en el área por Fabio Pereyra. No obstante, la figura de Hernán Galíndez se agigantó para detenerle el penal al ingresado Juan Fernando Quintero, adivinando su remate y controlando incluso el rebote en una doble acción heroica.
La tensión alcanzó su punto máximo a los 31 minutos. Tras un tiro libre de Quintero, la pelota impactó en la mano de Emmanuel Ojeda. Tras revisar las imágenes en la pantalla del VAR, Ramírez volvió a señalar el punto penal.
En medio de las protestas, se desató un altercado violento: Facundo Colidio y Lucas Carrizo se trenzaron en una disputa que terminó con ambos expulsados; el delantero millonario reaccionó ante la supuesta intención del defensor local de dañar el punto del penal.
Con un clima caldeado, Gonzalo Montiel asumió la responsabilidad a los 39 minutos. Con la frialdad que lo caracteriza desde los doce pasos, el lateral derecho cruzó su remate contra el palo izquierdo de Galíndez para poner el 2-1 definitivo.
Los minutos finales fueron de asedio total por parte de Huracán. River, ya con Paulo Díaz y Matías Viña en cancha para reforzar la retaguardia, resistió las embestidas de un local que tuvo el empate en los pies de Lucas Blondel. El ex lateral de Boca recibió una pelota limpia en el punto penal a los 55 minutos, pero su disparo se elevó por encima del travesaño, desperdiciando una chance inmejorable.
Con el pitazo final, River celebró tres puntos fundamentales que lo acomodan en el Grupo B.