El nuevo líder supremo de Irán promete seguir bloqueando el estrecho de Ormuz y «vengar la sangre» de los iraníes muertos

Irán seguirá bloqueando el estrecho de Ormuz para hacer presión al enemigo, según dijo el nuevo líder supremo de la República Islámica, Mojtaba Jamenei, en su primer mensaje público, en el que también prometió "vengar la sangre" de los iraníes muertos en los ataques de Estados Unidos e Israel.

El mensaje, el primero desde que el nuevo líder fuera elegido el pasado 8 de marzo para suceder a su padre, el ayatolá Alí Jamenei, fue leído por un presentador de la televisión iraní, y traducido por el Servicio Persa de la BBC.

El nuevo líder aseguró que «el bloqueo del estrecho de Ormuz debe seguir aplicándose sin duda alguna».

Mojtaba Jamenei añadió que Irán valoró «la apertura de otros frentes en los que el enemigo tiene poca experiencia y sería muy vulnerable», y aseguró que estos se activarán «si persiste el estado de guerra y de acuerdo con nuestros intereses».

También señaló que Irán tiene una política de «amistad» con los 15 países vecinos con los que comparte frontera terrestre o marítima, pero les aconseja que cierren las bases estadounidenses, que, según él, Irán seguirá atacando.

«A estas alturas deben haberse dado cuenta de que la pretensión de Estados Unidos de establecer la seguridad y la paz no era más que una mentira», agregó.

El nuevo líder supremo pidió a los iraníes que mantengan la unidad «en tiempos de dificultad» y ensalzó la figura de su padre, Alí Jamenei, el hombre que lideró Irán durante 37 años, y que murió en un ataque el pasado 28 de febrero, primer día de la guerra de Estados Unidos e Israel en Irán.

También fallecieron en ese bombardeo, dijo el propio líder iraní, «mi amada y fiel esposa», «mi desinteresada hermana», el hijo pequeño de esta y el marido de otra hermana.

El anuncio sobre el mantenimiento del bloqueo del estrecho de Ormuz se produce en uno de los momentos más tensos de la región en décadas. El paso marítimo, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercia en el mundo, es considerado un punto estratégico clave para la economía global. Analistas internacionales advierten que cualquier interrupción prolongada en esta ruta podría provocar fuertes subidas en los precios del petróleo y afectar las cadenas de suministro energéticas a nivel mundial.

En paralelo, distintos gobiernos occidentales expresaron preocupación por las declaraciones del nuevo líder supremo. Funcionarios de Estados Unidos y aliados europeos señalaron que un bloqueo sostenido del estrecho podría ser interpretado como una escalada militar directa contra el comercio internacional. Por su parte, autoridades de Israel reiteraron que continuarán sus operaciones si consideran que la seguridad regional o su territorio se encuentran amenazados.

El estratégico estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el océano Índico, y es una vía fundamental para la exportación de crudo de países como Arabia Saudita, Irak, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos. Históricamente, Irán ha amenazado con bloquear este paso en distintos momentos de tensión con potencias occidentales, aunque hasta ahora nunca se había concretado de manera prolongada debido a las posibles consecuencias económicas y militares.

En el plano interno, la llegada al poder de Mojtaba Jamenei marca una transición significativa tras la muerte de su padre, Alí Jamenei, quien gobernó Irán durante casi cuatro décadas. Aunque Mojtaba ya era considerado una figura influyente dentro del sistema político y religioso iraní, su ascenso formal al liderazgo supremo abre una nueva etapa en la conducción del país en medio de un conflicto armado abierto.

Mientras tanto, diversos analistas consideran que las declaraciones del nuevo líder buscan reforzar la cohesión interna y demostrar firmeza frente a la presión externa. Sin embargo, advierten que la posibilidad de abrir “otros frentes” en la región podría ampliar el conflicto más allá de Irán, involucrando a milicias aliadas y a otros actores regionales en un escenario que muchos temen pueda escalar hacia una confrontación de mayor alcance.