China, Irak, Italia y Rusia cuestionan ofensiva contra Irán

China, Irak, Italia y Rusia elevaron en las últimas horas el tono de sus críticas frente a la intervención militar encabezada por Estados Unidos e Israel contra Irán, en un escenario que vuelve a poner a Medio Oriente al borde de una escalada de consecuencias imprevisibles.

Desde Beijing, el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, instó a todas las partes a exigir el cese inmediato de las operaciones militares vinculadas al conflicto en Medio Oriente. El canciller, que también integra el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China, mantuvo una conversación telefónica con su par egipcio, Badr Abdel-Atty, en la que advirtió sobre el riesgo de un deterioro aún mayor de la situación regional.

En paralelo, el representante permanente de China ante las Naciones Unidas, Fu Cong, explicó el voto de su país en el Consejo de Seguridad respecto de un proyecto de resolución sobre Irán. Según señaló, la única forma de evitar una escalada más profunda pasa por que Estados Unidos e Israel detengan sus operaciones militares. Beijing manifestó su “profunda preocupación” por la rápida degradación de la estabilidad en el Golfo Pérsico y advirtió que todo Medio Oriente podría ser arrastrado a “un abismo peligroso”.

 

Irak condena la ofensiva y respalda a Teherán

La preocupación no se limita a las grandes potencias. El primer ministro de Irak, Mohammed Shia’ al-Sudani, expresó en una comunicación telefónica con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, el rechazo de Bagdad a lo que definió como una “guerra injusta” contra Irán. Según un comunicado oficial de su oficina de prensa, el jefe de Gobierno iraquí renovó además sus condolencias por la muerte del exlíder supremo Ali Khamenei, de familiares del dirigente y de otros ciudadanos iraníes fallecidos en recientes episodios de violencia.

Al-Sudani también trasladó sus deseos de pronta recuperación para los heridos, en un mensaje que busca ratificar la cercanía política entre ambos países y reforzar el llamado a la contención militar en la región. Irak, que en los últimos años intentó posicionarse como mediador entre Teherán y Washington, teme que un conflicto abierto termine impactando en su ya frágil estabilidad interna.

 

Giorgia Meloni y la mirada europea sobre la crisis

Desde Europa, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, sostuvo que los ataques de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní resultan incompatibles con el derecho internacional. En un discurso ante el Senado italiano, previo a la cumbre del Consejo Europeo prevista en Bruselas para el 19 y 20 de marzo, la mandataria condenó también la masacre ocurrida en una escuela de niñas iraníes, episodio que generó una fuerte conmoción internacional.

Meloni reclamó que la respuesta militar respete el marco del derecho internacional humanitario.

Planteó la necesidad de una postura común de la Unión Europea frente a la crisis.

Italia busca posicionarse como una voz moderada dentro del bloque, alentando una estrategia que combine presión diplomática con iniciativas humanitarias para evitar que la violencia se desborde hacia otros puntos sensibles de la región.

 

Rusia alerta por una “escalada descontrolada”

Rusia, actor de peso en el tablero de Medio Oriente, reiteró su preocupación por la dinámica del conflicto. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Maria Zakharova, sostuvo que la estrategia militar impulsada por Estados Unidos e Israel contra Irán está desestabilizando toda la región. En conferencia de prensa, habló de una “escalada descontrolada” y reclamó el regreso a los canales diplomáticos.

“La estrategia militar de Estados Unidos e Israel contra Irán ha desestabilizado toda la región y empuja a Oriente Medio hacia un escenario imprevisible”, advirtió Zakharova al reiterar la postura de Moscú.

Con las principales potencias llamando al cese de hostilidades y alertando por las consecuencias humanitarias y políticas, la comunidad internacional observa con inquietud la evolución de la crisis. Mientras los foros multilaterales como la ONU y la Unión Europea analizan posibles iniciativas, el riesgo de un error de cálculo que derive en un conflicto mayor sigue siendo una de las principales amenazas para la seguridad global.