El paro dispuesto por la Asociación del Fútbol Argentino para todas las categorías del fútbol nacional generó una pausa obligada en la competencia. Sin embargo, en Gimnasia y Esgrima de Jujuy el trabajo no se detiene.
Bajo la conducción de Hernán Pellerano, el plantel profesional continúa entrenando con normalidad, entendiendo que este parate puede transformarse en una oportunidad estratégica. Lejos de relajarse, el cuerpo técnico diseñó una semana enfocada en profundizar la idea de juego del nuevo entrenador y ajustar aspectos que todavía requieren evolución.
La intención es clara: seguir consolidando los conceptos tácticos que Pellerano busca imprimirle al equipo, mejorar la coordinación entre líneas y trabajar en la toma de decisiones en momentos clave. Además, el análisis de los dos últimos encuentros dejó en evidencia algunas falencias puntuales —sobre todo en determinados tramos de los partidos— que ahora intentan corregirse con mayor tiempo de preparación.
El cuerpo técnico “Albiceleste” apunta a fortalecer tanto la solidez defensiva como la eficacia ofensiva, dos factores determinantes en una categoría tan pareja como la Primera Nacional. La premisa es sostener lo que se viene haciendo bien y minimizar los errores que, en este tipo de torneos, suelen pagarse caro.
El regreso a la competencia encontrará al Lobo nuevamente en condición de local. Por la quinta fecha, recibirá a Club Atlético Colegiales, en un compromiso que asoma como una nueva oportunidad para reafirmar el crecimiento colectivo.
En ese sentido, la semana de trabajo adquiere un valor especial. Más allá del parate, Gimnasia mantiene el ritmo y la intensidad, convencido de que cada entrenamiento suma en la construcción de un equipo más sólido y competitivo. El objetivo es claro: volver a rodar con respuestas futbolísticas y con la convicción necesaria para hacerse fuerte en casa.