En una noche de alta tensión y planteos tácticos ajedrecísticos, Vélez Sarsfield dio el golpe de autoridad que el Torneo Apertura 2026 demandaba para definir jerarquías. En el moderno estadio Jorge Luis Hirschi, el conjunto de Liniers derrotó por la mínima diferencia a Estudiantes de La Plata, en un enfrentamiento que no solo ponía en juego tres puntos, sino el liderazgo absoluto del Grupo A. El único grito de la jornada fue obra de Florián Monzón, quien a los 13 minutos del segundo tiempo sentenció un pleito que hasta entonces parecía inquebrantable.
Desde el pitazo inicial de Sebastián Martínez, el encuentro se desarrolló bajo el signo de la paridad. Alexander Medina, en su debut oficial ante su gente como DT del «León», intentó imprimirle dinámica a su equipo, pero se chocó contra un esquema defensivo impecable diseñado por los mellizos Barros Schelotto. La presencia de Guillermo y Gustavo en el banco visitante no fue un detalle menor, dada su histórica identificación con Gimnasia, lo que le dio un condimento extra a la atmósfera en las tribunas.
La primera mitad entregó más fricción que fútbol fluido. Sin embargo, Estudiantes gozó de la oportunidad más clara para romper el cero a los 36 minutos: Guido Carrillo apareció como una tromba por el centro del área tras un desajuste defensivo, pero su remate se fue inexplicablemente por encima del travesaño ante la mirada de Álvaro Montero. Vélez, por su parte, apostaba a la conducción de Manuel Lanzini y las trepadas de Elías Gómez, aunque le costaba generar peligro real en el arco custodiado por el experimentado Fernando Muslera.
El destino del partido se selló en el amanecer del segundo tiempo. A los 13 minutos, tras un córner desde la izquierda ejecutado por Lanzini y un despeje corto, Lisandro Magallán volvió a meter la pelota en la zona de fuego. Allí, Monzón hizo gala de su olfato goleador: giró entre los centrales platenses y sacó un latigazo que dejó sin opciones a Muslera. A partir de allí, el «Fortín» manejó los tiempos con oficio.
El «Pincha» sintió el impacto y buscó la igualdad con más ímpetu que claridad. Medina movió el banco buscando frescura con los ingresos de Adolfo Gaich y Brian Aguirre, pero la seguridad de Emanuel Mammana en el fondo de Vélez resultó una muralla infranqueable. Incluso, la visita estuvo cerca de aumentar la ventaja con un disparo de Lucas Robertone que salió rozando el poste izquierdo.
Con este resultado, Vélez le arrebató el invicto a Estudiantes y se posiciona como el único puntero de la Zona A, consolidando un colectivo agresivo y vertical que invita a soñar a sus hinchas. Por el lado del local, queda la amargura de la primera derrota en el ciclo del «Cacique» Medina y el desafío de recuperar el terreno perdido en un torneo que no da respiro. En la próxima fecha, el líder intentará refrendar su gran presente, mientras que Estudiantes deberá buscar la recuperación fuera de casa.