Desde el lunes también preside el bloque Convicción Federal en la Cámara alta, bancada que tomó la decisión de organizarse como espacio parlamentario propio, quedando integrado además por los senadores Guillermo Andrada, de Catamarca y Sandra Mendoza, de Tucumán y la senadora Carolina Moisés.
Este nuevo escenario revierte dos años de la férrea posición del kirchnerismo en la Cámara alta de no ocupar los espacios institucionales, situación que se vio profundizada por la decisión de dejar sin representación a la oposición, a través de los dictámenes, las propuestas, los proyectos y la participación en el debate de forma institucional.
“Como venimos planteando este espacio parlamentario va a ocupar los lugares que le corresponden a la oposición para sostener la representatividad, lo que votaron los argentinos cuando fueron a las urnas”, indicó la legisladora.
«Desde este nuevo cargo de alta responsabilidad, reafirmo mi identidad peronista, y mi compromiso con el debate democrático y la defensa de los intereses de las provincias que componen la Nación Argentina”, completó Moisés.
La designación de Moisés como vicepresidenta del Senado representa un golpe significativo al kirchnerismo, que quedó sin cargos en la conducción de la Cámara alta por primera vez en años. Esta senadora jujeña, aliada de gobernadores dialoguistas como Gustavo Sáenz de Salta, ha consolidado un perfil crítico hacia Cristina Kirchner y La Cámpora, a quienes ha calificado como «adoradores del fracaso» y acusó de no tener propuestas concretas para el país. Su trayectoria incluye ser la diputada más joven de Jujuy y provenir de una familia con raíces profundas en el peronismo provincial, siendo hija de un histórico dirigente del PJ. Recientemente, Moisés fue suspendida del PJ jujeño por orden de Cristina, lo que profundizó su ruptura con el sector y la impulsó a formar el bloque Convicción Federal, un espacio que busca representar a la oposición no kirchnerista en un peronismo fracturado.
Este movimiento no solo revierte la estrategia del kirchnerismo de abstenerse de ocupar espacios institucionales, sino que también fortalece la influencia de los peronistas federales alineados con el Gobierno actual. Moisés ha enfatizado su compromiso con la defensa de las provincias y el debate democrático, posicionándose como una figura clave en la reconfiguración del peronismo post-kirchnerista. Su juramento, fruto de acuerdos con mandatarios provinciales, marca un nuevo equilibrio en el Senado, donde el bloque de José Mayans pierde terreno ante estas divisiones internas. Para Jujuy, esto significa una mayor visibilidad nacional, con Moisés reafirmando su identidad peronista mientras critica abiertamente a sectores que, según ella, forman «parte del problema» en la política argentina.