Una cruda radiografía sobre el costo económico y operativo que significa hacer frente a las ocupaciones irregulares en los espacios públicos entregó el alcalde de Antofagasta, Sacha Razmilic. En medio de un nuevo y masivo operativo de desalojo en el Cerro El Ancla, el jefe comunal reveló las millonarias cifras que desembolsa la ciudad y lanzó un duro ultimátum al Gobierno y al Congreso.
Razmilic fue categórico al detallar la carga financiera que asume la casa consistorial cada vez que se debe intervenir un campamento irregular o asentamiento en plazas, playas o cerros de la comuna.
“Llevamos muchísimos operativos de limpieza y retiro de rucos acá en el sector del Cerro El Ancla, así como en otros sectores de la ciudad. Este operativo le cuesta al municipio entre 20 a 25 millones de pesos en horas de maquinarias, horas hombres, más los esfuerzos de Carabineros y empresas asociadas”, transparentó la autoridad.
El foco de la molestia del alcalde radica en la ineficacia de los desalojos ante la actual legislación. Según explicó, la falta de sanciones permite que los ocupantes vuelvan a instalarse casi de inmediato, convirtiendo el millonario gasto municipal en un esfuerzo estéril.
Ante este escenario, Razmilic exigió directamente a los parlamentarios y al Ejecutivo endurecer las leyes, apuntando a una medida específica: reponer el delito de vagancia.
«Hoy el municipio está cargando con toda la responsabilidad y con todos los esfuerzos para resolver un problema, recordando que años atrás existía el delito de vagancia, el cual fue eliminado de la legislación», señaló el alcalde.
En esa misma línea, insistió que «necesitamos que se reponga con algún tipo de penalidad, porque hacer esto hoy es gratis. Cualquier persona puede venir, instalarse en el cerro, plazas o playas, la municipalidad viene y limpia, y regresan a la media hora».
Finalmente, la autoridad comunal advirtió que actualmente el municipio está «dando esta lucha solo y con las manos atadas», asegurando que si no se toman «decisiones drásticas y distintas» desde el nivel central, la crisis urbana continuará agravándose.