Con renovadas expectativas y el entusiasmo propio de cada comienzo, General Lavalle regresó ayer a los entrenamientos en su estadio “Líbero Bravo”, ubicado en el barrio Mariano Moreno. Desde las 15:00 horas, el plantel de Primera División volvió a reunirse para iniciar la pretemporada de cara al campeonato de la Liga Jujeña de Fútbol 2026, cuyo inicio está previsto para fines de marzo.
Bajo la conducción técnica de Iván Gallardo, el “General” comenzó a diagramar un nuevo proceso con metas más ambiciosas. La planificación incluye una etapa fuerte de preparación física, trabajos tácticos progresivos y evaluaciones constantes para consolidar una base competitiva que le permita sostener protagonismo a lo largo del torneo.
El regreso a los entrenamientos no solo marca el inicio de un nuevo campeonato, sino también la continuidad de un proyecto que mostró señales de crecimiento en la última temporada. En 2025, Lavalle logró un objetivo simbólicamente trascendente: quedarse con el clásico ante Cuyaya, algo que no sucedía en procesos anteriores y que significó un impulso anímico para jugadores e hinchas.
Ese antecedente elevó la vara. Hoy el desafío es mayor. En el seno del club entienden que ya no alcanza con competir con dignidad: la meta es clasificar a un torneo Regional y posicionarse entre los equipos más sólidos de la competencia local.
En paralelo al inicio de la pretemporada, la institución lanzó una invitación abierta a todos los futbolistas que deseen sumarse al proyecto. La convocatoria apunta a fortalecer el plantel y ampliar la base competitiva, apostando tanto a jóvenes valores como a jugadores con experiencia que puedan aportar jerarquía y liderazgo.
La dirigencia y el cuerpo técnico coinciden en que el crecimiento deportivo debe ir acompañado de identidad y compromiso. Por eso, cada entrenamiento en el “Líbero Bravo” no solo implica trabajo físico y táctico, sino también la construcción de un grupo unido y con objetivos claros.