La eliminación de la subvención a los carburantes, sumada al clima de incertidumbre social generado por el anuncio de un paro indefinido –que al final no fue-, ha tenido un impacto casi inmediato en los mercados. Durante el último fin de semana, los centros de abasto de Tarija registraron una suba de precios en varios productos de la canasta básica, en un contexto marcado más por la especulación comercial que por un incremento real de los costos de producción. Mientras tanto, el sector campesino y productivo recién inicia la evaluación del impacto económico que tendrá la medida en sus actividades.
Desde la Intendencia Municipal reconocen que el escenario ha sido aprovechado por algunos comerciantes para incrementar precios de manera injustificada. La responsable de Inocuidad Alimentaria, Zulma Miranda, admitió que existe un grupo reducido de vendedores que, ante la coyuntura, optó por especular con productos de primera necesidad, generando preocupación entre los consumidores.
Según la funcionaria, durante los operativos de control realizados el fin de semana se evidenció un incremento más marcado en productos de origen argentino, cuyo precio ya llegó con ajustes desde frontera. En contraste, la mayoría de los productos nacionales todavía no ha sufrido variaciones significativas, a la espera de que los distribuidores definan nuevos costos.
Entre los productos que ya reflejan subas están la harina y el aceite. Este último, que semanas atrás se comercializaba en torno a los Bs 70, actualmente supera los Bs 90 en algunos mercados. En el caso del arroz y el fideo de producción nacional, el aumento registrado es de alrededor de Bs 4, aunque Miranda aclaró que estos precios aún podrían variar conforme se actualicen las listas de los distribuidores.
“Por ahora, los productos agrícolas como la papa, la cebolla y el tomate mantienen sus precios”, señaló, al destacar que el impacto en el sector primario todavía no se ha trasladado de manera directa al consumidor final.
Desde el área rural, la lectura es distinta. El ejecutivo de la Federación Sindical Única de Comunidades Campesinas de Tarija (FSUCCT), Herber Quispe, confirmó que para este martes se convocó a un ampliado departamental de emergencia con el objetivo de analizar las consecuencias económicas de la eliminación de la subvención.
Quispe explicó que el principal golpe para el sector campesino no está aún en los insumos, sino en el encarecimiento del transporte. Según los reportes de las comunidades, los transportistas duplicaron sus tarifas en cuestión de días. “Si antes el traslado de una carga de papa costaba 10 bolivianos, ahora están cobrando 20”, afirmó.
Esta situación, advirtió, inevitablemente terminará trasladándose al precio final de los productos agrícolas. “Esto va a hacer que los productos de la canasta básica familiar que produce el sector agropecuario suban”, sostuvo el dirigente, quien además señaló que los campesinos también enfrentan el alza de precios cuando deben abastecerse de abarrotes en la ciudad.
“El aceite que antes encontrábamos a Bs 70 ahora está cerca de los Bs 100. Eso también nos afecta directamente”, agregó.
A esta preocupación se suma la falta de una autoridad departamental del Viceministerio de Defensa de los Derechos del Usuario y Consumidor, instancia encargada del control de precios y la lucha contra la especulación. Quispe cuestionó que Tarija se haya quedado sin un responsable de esta repartición, lo que debilita las tareas de fiscalización en coordinación con la Intendencia Municipal y otras entidades.
El dirigente campesino confirmó que el ampliado se realizará este martes a horas 09:00 en la sede de la FSUCCT, donde se definirá una postura orgánica frente a la coyuntura. Si bien reconoció la necesidad de instalar mesas de diálogo con el Gobierno, no descartó la posibilidad de movilizaciones si la situación se agrava.
¿A cómo están los precios de los productos cárnicos?
A diferencia de otros sectores, la producción avícola aún no ha trasladado incrementos al consumidor. Desde la Asociación Departamental de Avícolas de Tarija (ADAT), su gerente Karina Cachambi aseguró que los precios del pollo y el huevo se mantienen estables. Actualmente, el kilo de pollo se comercializa a Bs 24.
Cachambi reconoció que la eliminación de la subvención a los carburantes incidirá en los costos logísticos del sector, especialmente en el transporte, insumos y de la producción final. No obstante, enfatizó que cualquier ajuste se realizará de forma gradual y en función de la evolución de los precios de los insumos.
Remarcó que Tarija cuenta con producción suficiente para abastecer la demanda durante las fiestas de fin de año.