Gremios marcharon en Jujuy en rechazo a la reforma laboral propuesta por Milei

En una jornada marcada por la unidad sindical, cientos de trabajadores, junto a organizaciones sociales y estudiantiles, se congregaron ayer por la tarde en Plaza Belgrano para manifestar su rechazo rotundo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.

La movilización, convocada por un amplio espectro de gremios locales, incluyó fuertes críticas al proyecto que se debate en el Congreso nacional, al que calificaron de «regresivo» y potencialmente precarizador del empleo.

La protesta, organizada por la CGT Regional Jujuy, las dos CTA, sindicatos docentes y estatales, entre otros, reunió a participantes de diversas ramas laborales. Desde la emblemática plaza en el corazón de la capital jujeña, los manifestantes partieron en una marcha que recorrió las calles céntricas, portando pancartas y entonando consignas en defensa de los derechos laborales conquistados a lo largo de décadas. «No vamos a permitir que nos quiten lo que tanto costó ganar», coreaban los presentes, en alusión a los puntos del proyecto que, según denuncian, podrían flexibilizar contrataciones, reducir indemnizaciones y debilitar la negociación colectiva.

El acto culminó en la explanada de la Iglesia Catedral, donde dirigentes sindicales tomaron la palabra para exigir a los representantes políticos locales y nacionales que escuchen el clamor de la comunidad jujeña. «Esta reforma atenta contra la dignidad de los trabajadores y pone en riesgo la estabilidad de miles de familias», afirmó un portavoz de la CGT, llamando a mantener la movilización y la organización para preservar condiciones laborales dignas. Los oradores enfatizaron la necesidad de unidad frente a lo que perciben como un retroceso en materia de derechos, instando a una resistencia activa en las calles y en los ámbitos legislativos.

Esta acción en Jujuy se inscribió en una jornada de protesta nacional, replicada en otras provincias y ciudades del país, coincidiendo con el tratamiento del proyecto en el Congreso. Analistas sindicales destacan que la masiva participación refleja un creciente descontento con las políticas económicas del Ejecutivo, que buscan modernizar el mercado laboral pero son vistas por los gremios como un ataque directo a las conquistas históricas.

En un contexto de inflación y ajuste, la marcha no solo visibilizó el rechazo local, sino que también envió un mensaje al poder central: la defensa de los trabajadores no se negocia. Autoridades provinciales observaron el evento sin intervenciones, mientras que la policía garantizó el desarrollo pacífico. Con este tipo de acciones, los sindicatos jujeños reafirman su rol protagónico en la agenda social, preparando el terreno para posibles escaladas si el proyecto avanza.