El delantero Marino Hinestroza sería el primer refuerzo de Boca en el próximo mercado de pases y su llegada al club presidido por Juan Román Riquelme está prácticamente definida tras consagrarse campeón de la Copa Colombia con Atlético Nacional y despedirse en redes sociales.
El extremo colombiano se despidió del club con un mensaje en redes sociales que terminó de confirmar un acuerdo que ya venía encaminado y en los próximos días se definirá su arribo al «Xeneize».
El futbolista de 23 años publicó un mensaje que marcó el cierre de su ciclo en el “Verdolaga”: “Esta historia de amor no podía terminar de otra manera que con un título. Te llevaré siempre en el corazón, Verde querido”.
En las últimas horas, las negociaciones avanzaron de manera decisiva, ya que hubo contacto directo entre Riquelme y el propio jugador, además de la presencia de un emisario de Boca en Colombia.
Las charlas entre los clubes llegaron a buen puerto y, de no surgir imprevistos, la transferencia se cerrará para que Hinestroza se incorpore de cara a la temporada 2026, en la que el “Xeneize” volverá a disputar la Copa Libertadores tras dos años de ausencia.
Si bien no se difundieron cifras oficiales, desde Colombia trascendió que Atlético Nacional había tasado al extremo en ocho millones de dólares.
Boca presentó una oferta cercana a los seis millones, contemplando bonos y objetivos, números que terminaron acercando a las partes.
En el anterior mercado, el club colombiano había exigido más de diez millones, pero la baja en el rendimiento del futbolista durante el segundo semestre y el nuevo contexto facilitaron el acuerdo. Además, Columbus Crew conserva el 50 por ciento de los derechos económicos del jugador.
Hinestroza cerró su etapa en Atlético Nacional con 84 partidos disputados, 11 goles y 14 asistencias, tras pasos previos por Palmeiras, Pachuca y Columbus Crew, y se desempeña como extremo por derecha, es veloz, potente y suele encarar hacia el centro para rematar con la zurda, características que lo convierten en una apuesta fuerte para reforzar el ataque de Boca.
Boca Juniors se ilusiona con un tridente ofensivo: Zeballos, Borja e Hinestroza
Después de un año para el olvido, Boca Juniors comenzaría a perfilarse de cara a la temporada 2026 con la posibilidad de conformar una de las delanteras más potentes del fútbol sudamericano.
Con nombres de peso, regresos esperados y rumores de mercado, el Xeneize apostaría a renovar su poder ofensivo para volver a ser protagonista en el plano local e internacional.
Uno de los nombres que genera mayor impacto es el del centrodelantero Miguel Borja. El colombiano, que marcó una etapa fuerte en River, donde convirtió 62 goles en 159 partidos, sonaría como una alternativa concreta para reforzar el ataque azul y oro. Si bien su presente no sería el mejor, en Boca confiarían en que podría recuperar su nivel y transformarse en una pieza clave del nuevo proyecto.
Borja rotaría con Miguel Merentiel, actual referencia ofensiva del equipo, e incluso podría disputarle el puesto al delantero uruguayo. La posible competencia interna elevaría la exigencia en el frente de ataque, un aspecto que el cuerpo técnico consideraría fundamental tras una temporada con bajos registros goleadores.
En los extremos también habría novedades de peso. Por la banda derecha, Boca avanzaría por la llegada de Marino Hinestroza, reciente campeón con Atlético Nacional de Medellín en la Copa de Colombia. El extremo acumula 56 partidos oficiales, con 7 goles, 11 asistencias y 4.371 minutos jugados, números que respaldarían su proyección y su capacidad para desequilibrar en el uno contra uno.
En el sector izquierdo, la ilusión se apoyaría en Exequiel Oscar Zeballos, quien volvió a mostrar su mejor versión con la camiseta xeneize. El “Changuito” fue la figura indiscutida del último Superclásico y parecería haber recuperado la explosión y confianza que lo llevaron a ser una de las grandes promesas del club.
Con este panorama, el director técnico Claudio Úbeda se ilusionaría con completar un esquema ofensivo de lujo, combinando experiencia, potencia y desequilibrio. Boca, tras un año adverso, apostaría fuerte a los goles para reencontrarse con su identidad y encarar el 2026 con renovadas expectativas.