La edición estadounidense de la revista Rolling Stone publicó su lista con los 50 mejores discos latinos e hispanohablantes de 2025, un ranking que vuelve a confirmar el momento de expansión creativa que atraviesa la música de la región. En esta selección, Argentina aparece representada por ocho artistas diferentes, una presencia destacada que atraviesa géneros y estéticas.
Según el texto editorial que acompaña la selección, 2025 reforzó la sensación de estar viviendo «una de las décadas más creativas en la historia de la música latina”, impulsada tanto por la hegemonía global de estos sonidos como por la libertad expresiva con la que trabajaron los artistas.
Fito Páez – Novela
En el puesto 45 aparece Novela de Fito Páez, destacado como uno de los trabajos más ambiciosos de su carrera. Concebido durante cuatro décadas y finalizado en Madrid, el disco adopta la forma de una ópera rock ambientada en Santa Fe, con una trama que mezcla circo itinerante, brujería y amores adolescentes, desplegada a lo largo de 25 canciones.
Juana Rozas – Tanya
Más arriba, en el 32, Juana Rozas sorprendió con Tanya, un álbum corrosivo e intenso que narra el descenso a la locura de su protagonista a través de distorsión industrial, sensibilidad pop y colaboraciones clave como Santiago Motorizado y Chita. «Una hermosa pesadilla subterránea influenciada por igual por Nine Inch Nails y Charli XCX», describe la revista.
María Becerra – Quimera
El puesto 30 fue para María Becerra y Quimera, un disco conceptual construido alrededor de cuatro alter egos que le permiten moverse entre el funk brasileño, el pop, la oscuridad emocional y la cumbia, integrando colaboraciones con Tini, Paulo Londra, Karina y Jay Wheeler.
Marilina Bertoldi – Para quien trabajas vol. 1
En el 23, Para quien trabajas Vol. 1 consolidó a Marilina Bertoldi como una de las voces más filosas del rock argentino actual. Rolling Stone resaltó la precisión de sus observaciones políticas y emocionales, sostenidas por guitarras afiladas y sintetizadores new wave en apenas 30 minutos de alto impacto.
Cazzu – Latinaje
El 18 fue ocupado por Latinaje de Cazzu, elogiado por su equilibrio entre la canción confesional, los sonidos del norte argentino -coplas e instrumentación andina- y el trap y pop global que la artista ayudó a moldear durante la última década.
Juana Aguirre – Anónimo
Dentro del top 10, la presencia argentina se volvió aún más fuerte. En el puesto 10, Juana Aguirre fue celebrada por Anónimo, un disco electroacústico de aura onírica que oscila entre la inocencia y la sensualidad, atravesado por «una poética intimista y fantasmal».
Juana Molina – Doga
En el 7 está Juana Molina, que regresó tras ocho años con Doga, un trabajo que Rolling Stone definió como un bosque encantado de paisajes sonoros hipnóticos, resultado de un largo período creativo que se extendió entre 2019 y 2024.
Milo J – La vida era más corta
Finalmente, en el puesto 5, Milo J se ubicó entre los discos más destacados del año con La vida era más corta. Grabado a los 18 años, el álbum fue descrito como una carta de amor a la cultura argentina, donde conviven folklore, tango y trap, con una sensibilidad poética que dialoga con Silvio Rodríguez, Mercedes Sosa, Soledad y Trueno.