Gimnasia y Esgrima de Jujuy transita su última semana de entrenamientos del año en el predio de Papel NOA, donde el plantel profesional encara la recta final antes del receso previsto por el cuerpo técnico. Con una planificación ordenada y bajo la conducción de Hernán Pellerano, el equipo jujeño busca cerrar este tramo con claridad en cuanto al armado del plantel que afrontará la temporada 2026 de la Primera Nacional.
Hasta el momento, el Lobo incorporó dos refuerzos: Claudio Pombo, quien ya se entrena con normalidad junto al grupo, y el delantero Abel Argañaraz, que regresó al club para encarar su segundo ciclo tras su paso por el fútbol italiano. Ambos fueron las primeras caras nuevas confirmadas en un mercado donde la dirigencia y el entrenador coinciden en que el equipo aún necesita más jerarquía para ser protagonista del torneo.
Pellerano, consciente de la exigencia que demanda el próximo campeonato, habló con la comisión directiva y dejó en claro que el plantel requiere varias incorporaciones para competir con aspiraciones reales. Si bien la llegada de Pombo y Argañaraz genera entusiasmo, también es cierto que el entrenador albiceleste considera que aún es insuficiente para conformar un equipo capaz de pelear arriba desde el inicio.
En este sentido, se espera que en los próximos días —antes del cierre de los entrenamientos— puedan concretarse nuevas incorporaciones. El mercado avanza, las negociaciones continúan y en el seno del club confían en cerrar al menos dos o tres nombres más para completar sectores del campo donde la competencia interna aún es limitada.
Por otro lado, Gimnasia está en la confirmación de la continuidad de varios futbolistas que formaron parte de la estructura base a lo largo de la última temporada. Guillermo Cosaro, Nicolás Dematei, Emiliano Endrizzi, Hugo Soria, Molina y Francisco Maidana, la idea es que sigan en el club, decisión que se alinea con el proyecto de Pellerano, quien considera fundamentales estos nombres para sostener la identidad y la solidez del equipo.
El cierre del año encuentra al “Lobo” en pleno proceso de reestructuración, con la prioridad puesta en fortalecer el plantel y consolidar una idea de juego estable. Los próximos días serán determinantes para avanzar en las gestiones y dejar encaminado el armado definitivo de cara a un 2026 que llega cargado de expectativas en tierras jujeñas.