Son unas 5 millones de personas.
Con el aumento de los haberes de diciembre, los ingresos de los jubilados que perciben el bono de $ 70.000 ( unas 5 millones de personas) acumularán en los últimos 2 años una pérdida del 10,3%. Los que cobran la PUAM (Pensión Universal al Adulto Mayor) la pérdida se eleva al 13,9% y las Pensiones No contributivas (PNC) retroceden un 15,8%, en todos los casos por encima de lo perdido durante los gobiernos anteriores.
En cambio, los que no perciben el bono ( otros 2 millones), obtuvieron una mejora de hasta el 13,2% recortando lo perdido durante los años anteriores. Aquí los cálculos:
Frente a una inflación ( diciembre 2025/ diciembre 2023) que rondará el 185%, el haber mínimo más el bono pasó de $ 160.713 a $ 410.888: un alza del 155,7%.
La PUAM de $ 139.570 subió a $ 342.704: un 145,5%.
PNC de 128.599 a $ 308.616: + 140%
El bono se mantiene congelado en hasta $ 70.000 desde marzo 2024. A las pérdidas intermensuales y el no cobro de los aguinaldos, si se hubiera actualizado, en diciembre 2025 debería ser de más de $ 160.000. El bono no integra el haber y no computa para el pago del aguinaldo
En relación al año 2017, cuando se registraron los valores máximos de los últimos 8 años, hasta diciembre 2019, por la disparada inflacionaria, las jubilaciones se deterioraron un 19,5%.
Luego con Alberto Fernández, en 2020 hubo un aumento mayor para las mínimas que para el resto y después se fueron aplicando bonos compensatorios a las jubilaciones mínimas y aún así perdieron casi un 7%. Con Milei las pérdidas van entre el 10,3% y 15,8%.
Los haberes sin bono perdieron el 19,5% con Macri, casi el 35% con Alberto Fernández y mejoraron 13,2% con Milei.
Así, sumando las pérdidas durante los siguientes 2 años de la gestión de Mauricio Macri, los 4 de Alberto Fernández y 24 meses de Javier Milei,
- Los jubilados que cobran el haber más el bono, tienen una pérdida real del 33%. Para la PUAM y PNC las pérdidas son mayores.
- Los jubilados que cobran el haber (sin bono), mejoraron en 2024/205, pero aún así registran una pérdida real cercana al 40% respecto a 2017.
En tanto, fallos de primera y segunda instancia (como Córdoba, Mendoza, Mar del Plata, Salta) ordenaron reparar esas pérdidas, pero la Corte Suprema sigue sin pronunciarse, pese que involucra a jubilados adultos mayores.
Por su parte, en el caso de los fallos con sentencia firma, ANSES fue reajustando los haberes, pero dilató el pago de las retroactividades.
En tanto el Gobierno de Milei vetó la ley previsional que, entre otros puntos, ordenaba ajustar un 7,5% las jubilaciones y llevar al bono a $ 130.000 ajustable.
Por otro lado, un documento de la OCDE señala que los países que ajustan las jubilaciones sólo por inflación tienden a perder un 17% a largo plazo en relación al salario, citando los casos de Austria, Costa Rica, Hungría, Corea, México, Polonia y Turquía.
En el caso argentino, mientras el Gobierno reconoce que los gobiernos anteriores ocasionaron pérdidas en los haberes, no las repara ( pese a los fallos judiciales). mientras el ajuste por inflación perpetúa esas enormes pérdidas de los haberes y los jubilados no reciben ninguna mejora por el crecimiento de la economía, la mejora de los salarios o de la recaudación previsional.
El ajuste por inflación debería ser el piso de movilidad, y entre otras variables, los haberes deberían ajustarse por la evolución de los salarios (RIPTE o Indice del INDEC) y crecimiento de la economia.