Este incremento, superior al 3%, responde a la actualización de costos operativos en un contexto de inflación persistente, y afecta directamente a miles de usuarios que dependen del servicio diario para movilizarse en la capital y localidades aledañas.
Según el detalle oficial, la tarifa base para recorridos dentro de San Salvador de Jujuy y hacia Reyes se fija en $1.167,99, un salto desde los $1.132,17 vigentes en octubre. Otras rutas también sufren subas proporcionales: hacia Guerrero y San Pablo de Reyes, $1.343,53; a Termas de Reyes y Yala, $1.518,28; a Los Nogales y Lozano, $1.693,82; y a León, $1.868,57. Estas cifras representan un encarecimiento generalizado, que en algunos casos supera el 3,2%, agravando la carga económica para familias de bajos ingresos y trabajadores pendulares.
Este es el cuarto ajuste en lo que va del año, tras incrementos en marzo, julio y septiembre, acumulando un alza cercana al 60% desde enero. Fuentes municipales justifican la medida por el aumento en combustibles, mantenimiento y salarios, pero usuarios expresan descontento en redes y foros locales, calificándolo como un «golpe al bolsillo» en tiempos de crisis. «El transporte es esencial, pero estos precios lo convierten en un lujo», comentó un vecino en comentarios públicos.
La Dirección de Fiscalización de Transporte insta a los pasajeros a actualizar sus tarjetas SUBE para evitar inconvenientes. Mientras tanto, organizaciones de consumidores exigen subsidios provinciales para mitigar el impacto, en un escenario donde el boleto urbano ya supera el promedio nacional. Este ajuste subraya los desafíos del sistema de transporte en Jujuy, donde la accesibilidad y la sostenibilidad siguen siendo temas pendientes.