Nueva tarifa del boleto del transporte público de pasajeros en la ciudad capital

Desde hoy, el pasaje urbano aumenta un 3% en promedio, pasando de $1.099,49 a $1.132,17 para trayectos locales, un ajuste por debajo de la inflación acumulada del 3,8% en julio y agosto.

En plena crisis económica, los jujeños enfrentan un nuevo golpe al bolsillo: a partir de hoy, martes 23 de septiembre, desde las 8:30 horas, entra en vigencia la actualización de tarifas del transporte público urbano, anunciada por la Secretaría de Servicios Públicos de la Municipalidad de San Salvador de Jujuy.

El incremento promedio ronda el 3%, con el boleto mínimo pasando de $1.099,49 –vigente desde julio– a $1.132,17, tanto para recorridos dentro de la capital como hacia Reyes. Este ajuste representa un 2,97% de aumento, inferior al índice de precios al consumidor (IPC) nacional para el período comparable: la inflación acumulada en julio (1,9%) y agosto (1,9%) suma 3,8%, según datos del INDEC, lo que podría interpretarse como un intento de moderar el impacto en los usuarios.

Vecinos de barrios periféricos como Alto Comedero, Cuyaya o Los Perales, donde el colectivo es el principal medio de movilidad para ir al trabajo, estudiar o acceder a servicios esenciales, sienten el peso de esta suba. “Cada peso cuenta en estos tiempos de salarios estancados”, comenta Asunta López, una empleada doméstica que viaja diariamente desde Alto Comedero al centro. Similarmente, estudiantes de la Universidad Nacional de Jujuy expresan preocupación: “Con el boleto más caro, muchos optaremos por caminar o reducir salidas, afectando nuestra rutina”, dijo Esteban Pérez, alumno de Ingeniería.

Este es el cuarto incremento en lo que va de 2025, impulsado por el alza en combustibles y mantenimiento de flotas, según fuentes municipales. El nuevo cuadro tarifario detalla variaciones proporcionales: San Salvador de Jujuy a Guerrero pasa de $1.264,73 a $1.302,32; a Termas de Reyes, de $1.429,23 a $1.471,71; a San Pablo de Reyes, a $1.302,32; a Yala, a $1.471,71; a Los Nogales, a $1.641,86; a Lozano, a $1.641,86; y a León, a $1.811,25. La medida busca equilibrar costos operativos de las empresas transportistas, pero enciende debates sobre la necesidad de mayores subsidios provinciales para mitigar el efecto en familias de bajos ingresos.

En el contexto jujeño, donde el transporte público conecta no sólo la capital sino también localidades como Yala o Termas de Reyes –polos turísticos y residenciales–, expertos locales advierten que subas recurrentes podrían desincentivar el uso del sistema, fomentando el transporte informal o el ausentismo laboral.

Organizaciones como la Unión de Usuarios del Transporte reclaman audiencias públicas para discutir alternativas. Mientras tanto, el gobierno municipal defiende el ajuste como “necesario y moderado”, prometiendo monitorear su impacto. ¿Alcanzará para mantener el servicio eficiente sin más incrementos? Los jujeños, expectantes, esperan respuestas concretas que alivien la carga diaria en una provincia donde la movilidad es clave para el desarrollo.