Chile registra un cambio significativo en la composición de su fuerza laboral extranjera. Por primera vez desde 2017, los ciudadanos bolivianos superaron a los venezolanos en la obtención de visas para trabajar en el país, marcando un giro en la tendencia migratoria.
De acuerdo con cifras del Servicio Nacional de Migraciones, entre enero y junio de 2025 se otorgaron 70.191 permisos laborales a personas de Bolivia, lo que significa un incremento del 533% respecto al mismo período del año anterior. Con ello, los bolivianos pasaron a representar el 61% del total de visas laborales, consolidando un liderazgo que en años previos correspondía a los venezolanos.
En contraste, la participación de estos últimos cayó de un 51,7% en 2022 a un 12,4% este año, con 14.242 permisos concedidos en el primer semestre, lo que representa una baja del 21,3%. Más atrás se ubican los colombianos (6.932 visas) y peruanos (5.544). En total, se emitieron 115.034 permisos laborales para extranjeros, un alza interanual de 188%.
El organismo explica que esta transformación responde, en gran parte, a la demanda de mano de obra agrícola, especialmente en épocas de cosecha, y a la formalización de flujos que antes se realizaban sin permisos. “El fortalecimiento de los lazos y acuerdos con Bolivia para lograr que la migración temporal que viene a desempeñarse en empleos que se requiere cubrir en nuestra economía, se realice por la vía regular con una respuesta oportuna del Servicio Nacional de Migraciones, explica gran parte de esta realidad”, señaló su director, Luis Eduardo Thayer en conversación con Pulso.
El fenómeno tiene un componente geográfico clave: en zonas del norte del país, la presencia de trabajadores bolivianos alcanza en algunos casos cerca del 50% del empleo total, sobre todo en rubros como agricultura, comercio, alojamiento, alimentación y servicio doméstico.
Este crecimiento también se vincula al acuerdo suscrito en 2023 entre Chile y Bolivia, que eliminó el cobro de US$90 por el permiso laboral y agilizó los trámites migratorios. Según analistas, además de estas facilidades, influyen factores económicos: la alta informalidad y el bajo crecimiento en Bolivia, junto con mejores expectativas salariales en Chile, están impulsando esta ola migratoria.