Con las candidaturas ya definidas en Tucumán dos días antes del plazo fnal para el cierre de listas, la campaña electoral hacia el 26 de octubre transitará por una polarización licuada entre el peronismo y el mileísmo y un intento del radicalismo por colarse en el reparto de bancas, entusiasmado por el sorpresivo debilitamiento de La Libertad Avanza en esta provincia.
El armado de la nómina por parte del oficialista frente Tucumán Primero revela un par de cuestiones. La primera, que el gobernador Osvaldo Jaldo buscó evitar al máximo el riesgo de quedar expuesto a una traición interna. La segunda, que el Partido Justicialista y sus aliados están dispuestos a pelear por tres de las cuatro bancas en juego en la Cámara de Diputados y no por dos.