Federico Preve Cocco, uno de los impulsores de la iniciativa, habló en Cadena 3 Rosario.
Uruguay se encuentra a un paso de convertirse en el primer país de América Latina en aprobar una ley de eutanasia, conocida como ley de muerte digna, tras la reciente aprobación del proyecto en la Cámara de Diputados. Federico Preve Cocco, médico neurólogo y diputado nacional del Frente Amplio, es uno de los principales impulsores de esta iniciativa.
En una entrevista con Siempre Juntos, por Cadena 3 Rosario, Preve Cocco destacó la importancia de entender el sufrimiento humano en el contexto de esta ley: «Estamos dando la posibilidad, la libertad que la gente de forma autónoma elija sin imponerle absolutamente nada a nadie». Sin embargo, reconoció que el debate ha estado marcado por creencias religiosas y posiciones filosóficas, lo que ha generado tensiones. «Hay que llevarla al terreno de los sensatos, al terreno del respeto», enfatizó.
El proyecto establece requisitos claros para que un paciente pueda solicitar la eutanasia: ser mayor de edad, estar psíquicamente apto y presentar una enfermedad incurable e irreversible que cause un sufrimiento vital insoportable. «Quedan por fuera de todo esto situaciones de discapacidad, situaciones de enfermedades irreversibles, situaciones vinculadas a la salud mental, etcétera», aclaró el diputado.
En cuanto a la decisión de solicitar la eutanasia, Preve Cocco subrayó que «esto es solamente para la decisión de las personas, un tercero no puede intervenir en la decisión vital». Además, el médico aseguró que los procedimientos para llevar a cabo la eutanasia se definirán en la reglamentación posterior a la aprobación en el Senado, prevista para diciembre. «Lo que es importante es que se va a hacer cuándo y dónde la persona quiera», afirmó.
Respecto a la objeción de conciencia, Preve Cocco aseguró que «no hay sanciones porque está contemplado el derecho a la objeción de conciencia», permitiendo que los profesionales que se opongan por motivos éticos o religiosos no estén obligados a practicar la eutanasia. «Lo que sí hacemos es obligar a todos los prestadores del sistema de salud a que den el servicio», añadió.
El diputado también compartió su motivación personal en la promoción de esta ley, mencionando que la discusión sobre la eutanasia comenzó a ganar relevancia en Uruguay a partir de casos como el de Fernando Sureda, quien padecía esclerosis amiotrófica. «Yo iba a acompañar, no era paciente mío ni lo conocíamos, él me contactó por teléfono», recordó Preve Cocco.
Finalmente, el médico resaltó la importancia de la bioética en la práctica médica. «Yo no puedo obligar a nadie a vivir torturado», concluyó, dejando claro que el respeto por la autonomía del paciente es fundamental en la toma de decisiones sobre su final de vida.