Gimnasia y Esgrima de Jujuy tuvo una jornada soñada en el estadio “23 de Agosto”, donde le propinó una categórica goleada a Colón de Santa Fe por 4 a 0, en el marco de la fecha 25 de la Primera Nacional. El equipo dirigido por Matías Módolo no solo se repuso con autoridad de la caída sufrida en la jornada anterior ante Temperley, sino que, además, recuperó la punta de la Zona B, compartiéndola con Gimnasia de Mendoza, pero con mejor diferencia de gol.
Desde el inicio, el conjunto jujeño mostró intenciones claras: presión alta, circulación rápida y verticalidad ofensiva. Esa propuesta no tardó en rendir frutos, y sobre los 27 minutos, el experimentado Cristian “Polaco” Menéndez aprovechó una pelota suelta en el área para abrir el marcador con un certero remate que desató el primer grito de la noche.
Gimnasia fue por más y desató su mejor ráfaga futbolística de la temporada. En apenas cuatro minutos, entre el 35 y el 39, Gustavo “Tortuga” Fernández selló un doblete de alto nivel. Primero, definiendo de zurda tras una gran combinación colectiva y luego, capitalizando una recuperación alta con un remate potente que dejó sin respuestas al arquero rival. El “Lobo” se fue al descanso con una ventaja irrefutable: 3 a 0 y una superioridad incuestionable.
En el complemento, Colón intentó una tímida reacción, con algunas aproximaciones que encontraron siempre bien parado al fondo jujeño, que no concedió ventajas. Lejos de replegarse, Gimnasia mantuvo su intensidad y buscó cerrar el partido sin dejar dudas. El ingreso de Maximiliano Casa le dio frescura al ataque, y fue precisamente él quien, a los 89 minutos, coronó la noche con el cuarto gol, tras una gran jugada individual y una definición precisa.
Con este resultado, Gimnasia llegó a los 46 puntos y volvió a la cima de la Zona B, igualando la línea de Gimnasia de Mendoza, pero superándolo por diferencia de gol (+16 contra +14). Además, tomó distancia de otro de sus perseguidores, Chacarita, que ayer perdió.
El equipo de Módolo no solo sumó tres puntos vitales en la recta final del campeonato, sino que envió un mensaje claro al resto de los aspirantes: el Lobo está firme, sueña en grande y tiene con qué. El rendimiento colectivo, el regreso a la contundencia ofensiva y el orden defensivo fueron pilares de una victoria que puede marcar un punto de inflexión en la lucha por el ascenso a la máxima categoría del fútbol argentino.