A pocas horas del 1° de agosto, Jujuy se prepara para honrar a la Pachamama con su tradicional ritual ancestral, un momento de conexión espiritual que moviliza a familias de la Quebrada a la Puna.
Un relevamiento de precios para que los jujeños organicen sus ofrendas: la bolsa de sahumerios oscila entre $3,000 y $12,000 (con inciensos para trabajo, salud o amor), el incienso suelto cuesta $500-$1,200, y las ollas de abundancia se ofrecen a $3,500. Otros esenciales incluyen hoja de coca ($1,000 el paquete chico), caña con ruda ($2,500), singani ($2,000), alcohol ($1,000), mote blanco ($3,000/kg), mote amarillo ($2,500/kg), chuño ($5,000/kg), maíz pelado ($5,000/kg) y quinoa ($6,000/kg).
El Gobierno provincial confirmó un asueto administrativo y escolar para el viernes 1°, reafirmando su compromiso con la cultura indígena. Este ritual, que entrelaza el mundo material y espiritual, es un pilar de la interculturalidad jujeña, promoviendo la conservación del paisaje y los ritos. “Vigorizamos nuestras tradiciones para un Jujuy sostenible”, destacó un vocero oficial. Con un 20% más de participación en ceremonias en 2025 (Ministerio de Cultura), la festividad cobra fuerza, especialmente en comunidades rurales.
Las familias ya recorren mercados en San Salvador de Jujuy y Purmamarca, adaptándose a los costos que reflejan la inflación anual del 40% (INDEC, julio 2025). Desde sahumerios que invitan a la suerte hasta alimentos que nutren la tierra, cada elemento simboliza gratitud. El asueto permitirá a docentes y alumnos unirse a las ofrendas, fortaleciendo la identidad provincial. Con el suelo y los secretos ancestrales en el corazón, Jujuy se prepara para un día de reciprocidad y reverencia.