¿Quién le vende más a quién? La relación entre EE. UU. y Brasil en números

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó a Brasil con imponerle aranceles del 50% a partir del primero de agosto.

Una noticia que tomó por sorpresa a los exportadores brasileños de bienes o productos, que van desde el jugo de naranja hasta los aviones.

La batalla arancelaria en ciernes compete a la mayor economía del mundo y a la más grande de América Latina. Sin embargo, el impacto de la misma se agranda según del lado que se mire.

El mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dejó abierta la puerta al diálogo con su homólogo para evitar la imposición de aranceles agresivos, pero tampoco descartó que, de no llegar a un pacto, pueda haber una respuesta recíproca.

Gilberto Braga, economista de Instituto Brasileño del Mercado de Capitales, aseguró que «este impuesto tendría un efecto dominó que podría, por ejemplo, inviabilizar la venta de aeronaves y las exportaciones brasileñas, tanto a Estados Unidos, como al resto del mundo”.

“Por lo tanto, indirectamente, ambas economías pierden: tanto los consumidores estadounidenses como los brasileños tendrán que pagar más por los productos”, agregó.

Para saber qué sectores se verían más afectados, basta con analizar las cifras.

 

¿Qué representa Estados Unidos para Brasil?

Un arancel base del 50% sobre sus exportaciones a Estados Unidos podría tener un fuerte impacto en la potencia agrícola de Suramérica, ya que este país es el segundo mayor destino de sus ventas externas, después de China.

El petróleo es su principal producto de exportación a Estados Unidos, que también es un mercado importante para productos manufacturados como aeronaves y maquinaria y para los agrícolas como el café o la carne de res.

Estados Unidos ha sido tradicionalmente el principal destino del café de Brasil, a su vez el mayor exportador mundial. Representa el 16,7% de todas sus ventas del grano al exterior.

También es su segundo mercado más grande para la carne de res. Los aranceles podrían elevar los precios de la misma en el país norteamericano, que ya se encuentran en máximos históricos.

La mayor economía de América Latina también es el más grande productor mundial de jugo de naranja, de cuyo total exportado, Estados Unidos representa el 41,7%, una proporción que se asemeja a las de las ventas de madera.