Entre sus actividades está acompañar a la delegada presidencial en su cuenta pública, entregar embarcaciones a pescadores afectados por marejadas en Mejillones y presentar la estrategia del Corredor Bioceánico en el marco del Polo de Cooperación Antofagasta-China.
En esta entrevista, el ministro abordó la nueva Ley de Permisos Sectoriales que ya está en el último trámite en el Senado. A su vez, se refirió al desarrollo de la minería en la región y su impacto en la actividad económica.
Ministro, cuéntenos respecto a su visita a Antofagasta. ¿Cuáles serán sus actividades?
Esta visita tiene tres focos principales. Primero, vamos a acompañar a la delegada presidencial en su cuenta pública, como parte del despliegue que estamos haciendo los ministros en todo el país. Segundo, vamos a participar en la entrega de embarcaciones y motores en el terminal pesquero de Mejillones, esto en el marco del trabajo con INDESPA tras las marejadas que afectaron la costa a finales de 2024 y principios de 2025. Y tercero, vamos a presentar la estrategia del Corredor Bioceánico Vial en el evento del Polo de Cooperación Antofagasta-China.
Respecto al proyecto de ley de autorizaciones sectoriales, ¿en qué etapa se encuentra la iniciativa?
Ayer martes fue aprobado por la sala del Senado. Eso significa que ahora solo falta un trámite: la votación en la sala de la Cámara de Diputados para que pueda convertirse en ley. Este es un proyecto clave, porque permitirá reducir los tiempos de tramitación entre un 30% y un 70%, sin bajar los estándares regulatorios.
¿El Ejecutivo contempló cambios durante la tramitación?
Sí, por supuesto. En ambas cámaras hubo modificaciones, pero son mejoras que fortalecen el proyecto. Se logró hacerlo más ambicioso, con una mayor reducción de tiempos, pero siempre manteniendo el principio central: no bajar el estándar regulatorio. Chile puede crecer más rápido, pero no a costa de la seguridad o el bienestar de las personas.
¿Cuántos proyectos podrían destrabarse en la región de Antofagasta?
Antofagasta es, junto con la Metropolitana, la región con mayor inversión proyectada, sobre todo por los sectores minero y energético. En proyectos mineros, por ejemplo, dos tercios del tiempo que demora la tramitación está en los permisos sectoriales. Este cambio reducirá sustantivamente ese plazo. También impactará obras públicas como hospitales, desaladoras o incluso ampliaciones de infraestructura menor, como restaurantes.
¿Cuándo se verán los primeros efectos prácticos de esta ley?
Será progresivo, pero inmediato en algunos casos. Muchos proyectos que están en revisión se verán beneficiados. A nivel nacional, más de 30 mil millones de dólares en inversión están detenidos por trámites. Esta ley puede destrabar una parte importante de eso.
Uno de los cambios relevantes es reemplazar ciertas autorizaciones por declaraciones juradas. ¿Qué implica esto en la práctica?
En proyectos con riesgo bajo, se reemplazará la autorización por una declaración jurada. Esto aplicará a unos 90 tipos de autorizaciones. En cambio, los de riesgo medio o alto seguirán requiriendo autorizaciones tradicionales. Esto no solo beneficia a los proyectos pequeños directamente, sino que además descongestiona los servicios públicos, permitiendo que se enfoquen en los casos de mayor complejidad.
¿Declarar un proyecto como estratégico acelerará su tramitación?
Sí. Habrá un procedimiento objetivo para declarar un proyecto como estratégico, y eso significará que los plazos legales para los permisos sectoriales se reducirán a la mitad.
¿Este proyecto afecta el sistema de evaluación ambiental (SEA)?
No. El sistema de evaluación ambiental se mantiene tal como está. Esta ley solo aborda los permisos sectoriales, que son más de 400 y que dependen del tipo de proyecto. En grandes iniciativas como las mineras, la mayoría de los tiempos están ahí, no en el SEA. Además, muchos proyectos más pequeños ni siquiera ingresan al SEA, por lo que solo dependen de estos permisos sectoriales.
¿Puede darnos un ejemplo concreto del impacto de esta ley?
Claro. Hoy, una ampliación de restaurante puede tardar ocho meses en obtener todos sus permisos. Con este proyecto, ese mismo trámite podrá resolverse en dos meses. Esa es una reducción del 70%.