Brad Pitt, uno de los actores más reconocidos y admirados de Hollywood y uno de los hombres más sexys del planeta, no siempre disfrutó del glamour y la fama que lo rodean hoy en día. Antes de convertirse en una superestrella del cine, Pitt tuvo que desempeñar diversos trabajos para ganarse la vida mientras perseguía su sueño de convertirse en actor.
En una entrevista en «The Ellen DeGeneres Show», Pitt recordó con humor uno de sus primeros empleos: trabajar como mascota para la cadena de restaurantes ‘El Pollo Loco’ en Los Ángeles. Vestido con un disfraz de pollo amarillo y emplumado, se situaba en Sunset Boulevard para atraer clientes durante la inauguración del local. «Me disfracé de pollo para poder comer y no me avergüenzo de ello», comentó Pitt entre risas, añadiendo que no sentía vergüenza por aquel trabajo, ya que le permitía pagar sus clases de actuación.
Originario de Misuri, Pitt decidió mudarse a Los Ángeles con apenas 300 dólares en el bolsillo y sin experiencia como actor. Además de su trabajo en ‘El Pollo Loco’, fue chófer de estríperes, todo con el objetivo de financiar su formación como actor. Su perseverancia dio frutos cuando consiguió su primer papel relevante en la película ‘Thelma & Louise’, una de las mejores películas de Ridley Scott, donde interpretó a un joven atractivo que seduce al personaje de Geena Davis. Este papel catapultó su carrera y lo convirtió en un símbolo sexual.
Desde entonces, Pitt ha protagonizado una amplia variedad de películas, demostrando su versatilidad como actor. Entre sus trabajos más destacados se encuentran ‘Entrevista con el vampiro’, ‘Seven’ (uno de los mejores thrillers de la historia del cine), ‘El club de la lucha’ (una de esas películas que te dejarán pensando después del final), ‘Troya’, ‘Babel’ y ‘El curioso caso de Benjamin Button’. En 2014, ganó un Óscar como productor de «12 años de esclavitud», y en 2020 obtuvo su primer Óscar como actor de reparto por su papel en ‘Érase una vez en Hollywood’.