Altos Hornos Zapla festejó los 15 años del ascenso: homenaje a los héroes del 2010

El club, liderado por su presidente Daniel Fín, celebró una fecha que quedó grabada para siempre en la historia del “Merengue”.

Altos Hornos Zapla vivió una jornada cargada de emociones al conmemorar el 15° aniversario de uno de los hitos más importantes en su historia reciente: el ascenso al Torneo Argentino B logrado en el año 2010. En las instalaciones del club, y ante la presencia de dirigentes, exjugadores, cuerpo técnico, hinchas y familiares, se realizó un homenaje que no solo recordó aquel logro deportivo, sino que también reivindicó los valores de pasión, entrega y compromiso que marcaron a aquel plantel inolvidable.

El acto fue encabezado por el presidente de la institución, Daniel Fin, quien expresó con emoción: “Celebramos 15 años de pasión, entrega y espíritu de equipo. Este homenaje es para quienes dejaron todo en la cancha, construyendo historia con cada pase, gol y esfuerzo compartido.” Sus palabras resonaron entre los presentes, muchos de los cuales revivieron con lágrimas en los ojos las hazañas de aquel equipo que supo levantar al club y a toda la ciudad.

Durante el evento, cada uno de los protagonistas del ascenso fue llamado por su nombre para recibir una plaqueta conmemorativa. Jugadores, cuerpo técnico y colaboradores fueron reconocidos uno a uno, entre aplausos y ovaciones que parecían no tener fin. La emoción se hizo carne en cada abrazo, en cada anécdota revivida, en cada mirada cómplice entre compañeros que, 15 años atrás, compartieron una gesta inolvidable.

Aquel 2010 no fue solo un año de éxitos deportivos; fue un símbolo de reconstrucción institucional y de fe en un proyecto que devolvió al “Merengue” el lugar que merecía en el fútbol nacional. Con una base sólida, un vestuario unido y una hinchada incondicional, Zapla conquistó el ascenso con humildad, sacrificio y buen juego. Desde los entrenamientos en Palpalá hasta los partidos decisivos que pusieron en vilo a toda la provincia, cada paso de ese recorrido quedó grabado en la memoria colectiva del pueblo de Palpalá.

El homenaje también sirvió como puente generacional. Jóvenes futbolistas del club que hoy sueñan con seguir esos pasos pudieron conocer de cerca a sus ídolos, escuchar sus experiencias y entender que los logros no llegan solos: se construyen con trabajo, convicción y sentido de pertenencia. Fue una clase magistral de historia, fútbol y pasión.

Desde la Comisión Directiva expresaron su deseo de institucionalizar este tipo de homenajes para seguir fortaleciendo la identidad y la memoria deportiva del club. “Es nuestra responsabilidad como dirigentes mantener viva la llama de nuestra historia. Estos hombres dejaron una huella imborrable en el corazón del Merengue, y nosotros tenemos que honrarla siempre”, añadió Fín.

La noche cerró con una cena de camaradería donde no faltaron los abrazos, las risas, las fotos con las camisetas históricas y los cánticos que alguna vez retumbaron en los estadios del país. Una velada que sirvió para recordar que el fútbol, más allá de los resultados, es un vehículo de unión, pertenencia y emoción genuina.