En una mañana que empezó movida para el fútbol jujeño, ayer Atlético Talleres confirmó en conferencia de prensa una noticia que venía gestándose puertas adentro: Federico Acuña dejó de ser el entrenador del equipo principal, junto con todo su cuerpo técnico. La salida, según señalaron desde la dirigencia, responde a motivos presupuestarios tras la inesperada eliminación temprana en la Copa Jujuy.
El presidente de la institución, José Luis Benedetto, fue claro al comunicar que la caída en la fase inicial de la Copa significó un fuerte impacto económico. “Al quedar afuera tempranamente de Copa Jujuy nos quedamos sin ingresos que ya estaban programados. La idea es equilibrarnos y armarnos de la mejor manera para el Regional”, explicó ante los medios. Esto obligó al club a tomar medidas drásticas, no sólo con la conducción técnica, sino también con el plantel.
En ese sentido, también se anticipó que varios jugadores serán desvinculados del equipo. Aunque no se dieron nombres propios, trascendió que se trataría de futbolistas con salarios elevados, como parte del ajuste económico general que deberá atravesar la institución.
Mientras tanto, Ismael Rodríguez, quien supo consagrarse como campeón de la Copa Federación, será el encargado de tomar el timón de forma interina. Se hará cargo del primer equipo durante lo que resta del torneo Apertura de la Liga Jujeña, y será presentado formalmente ante el plantel hoy a las 09:15 en el estadio del club de Ciudad Perico.
“La institución informa a socios, hinchas y público en general que se ha decidido prescindir de los servicios de Federico Acuña y su cuerpo técnico en la conducción técnica de nuestro primer equipo”, señala el comunicado oficial del club difundido en sus canales. A su vez, la dirigencia aprovechó para agradecer públicamente el trabajo de Acuña y desearle lo mejor en sus futuros desafíos.
Por ahora, Talleres transita un momento de incertidumbre, pero con la mente puesta en reacomodarse de cara al Torneo Regional Amateur, el verdadero objetivo del segundo semestre. Mientras tanto, los hinchas deberán digerir la doble noticia: quedarse sin DT y perder referentes del plantel, en lo que ya se perfila como una de las reestructuraciones más profundas de los últimos años en el club.