Gimnasia ganó en San Martín, sigue líder y sueña en grande en la Primera Nacional

Si faltaba algo para convencerse que lo del “Lobo” es cosa seria, era ganarle justificadamente a un rival directo de visitante.

En una muestra más de carácter, solidez y ambición, Gimnasia consiguió una victoria de esas que marcan el rumbo de un equipo con aspiraciones reales de ascenso: superó por 1 a 0 a Chacarita Juniors en el estadio de San Martín, por la fecha 17 de la Zona B de la Primera Nacional. El único gol del encuentro lo marcó Alejandro Quintana a los 27 minutos del segundo tiempo, de cabeza, tras un centro de Nicolás Dematei.

Con este resultado, el conjunto dirigido por Matías Módolo no solo sumó tres puntos vitales, sino que se consolidó como único líder de su grupo con 33 unidades, estirando su ventaja sobre los escoltas y dejando en claro que el “Lobo” está para pelear arriba.

En la previa parecía un partido difícil. No solo porque enfrentaba al puntero con su más inmediato perseguidor, sino también por la historia y la fortaleza de Chacarita como local. Sin embargo, desde el inicio fue el equipo jujeño el que impuso condiciones. Plantado con personalidad, decidido a adueñarse del trámite, manejó la pelota con criterio y generó las mejores ocasiones durante la primera mitad.

El “Lobo” tuvo incluso un grito ahogado a los 42 minutos, cuando Santiago Camacho definió tras capturar un rebote dentro del área y convertía el 1 a 0 parcial. Sin embargo, el árbitro Pablo Dóvalo, a instancias del asistente Maximiliano Del Yesso, anuló el tanto por un presunto fuera de juego que dejó muchas dudas. Una decisión que encendió la polémica y que, de haberse confirmado el gol, podría haber cambiado aún más el desarrollo del partido.

Lejos de caer en la frustración, Gimnasia mantuvo su idea de juego y volvió del descanso con la misma actitud. Aunque en la segunda parte no fue tan agresivo como en la primera, supo encontrar el momento justo para golpear. A los 27 minutos, un centro preciso de Dematei encontró la cabeza de Quintana, cuyo remate pareció sencillo, pero terminó metiéndose en el arco tras una floja respuesta del arquero Avellaneda. Era el premio merecido para el equipo que más buscó.

Tras el gol, el conjunto jujeño apeló a la inteligencia táctica. Se replegó con orden, apostó a salir de contra y dejó que el reloj trabajara a su favor. Chacarita, urgido por el resultado y empujado por su gente, intentó sin ideas y chocó una y otra vez con una defensa bien parada y un mediocampo combativo. La figura de Diego Magallanes se agigantó en la contención, mientras que el arquero Julio Chiarini respondió con solvencia en las pocas intervenciones que tuvo.

La imagen final fue la de un equipo maduro, que sabe lo que quiere y cómo conseguirlo. En silencio, sin grandes figuras, pero con mucho trabajo colectivo, Gimnasia de Jujuy se consolida como uno de los principales animadores del torneo.

Con el equipo sólido, una idea clara de juego y una racha positiva que ilusiona a toda la provincia, Gimnasia de Jujuy sigue firme en la cima y sueña con volver a la élite del fútbol argentino. A este paso, el sueño del ascenso ya no parece tan lejano.