La ganadería jujeña atraviesa una crisis que pone en jaque su futuro, según advirtió el presidente de la Sociedad Rural de Jujuy, Fernando Casares. En un panorama preocupante, el 97% de la carne que se consume en la provincia proviene de otras regiones del país, evidenciando la falta de producción local y la necesidad urgente de políticas que impulsen al sector agropecuario.
Casares señaló que la actividad ganadera no resulta atractiva para los productores debido a la ausencia de incentivos y apoyo estatal. “Venimos desde hace años en una situación de exilio por parte del gobierno. Se hicieron algunas acciones, pero no son suficientes”, expresó. En Jujuy, la mayoría de los productores son pequeños y enfrentan solos los desafíos del mercado. “Son muy pocos los que trabajan a gran escala, y la mayoría pelean para mantenerse”, agregó.
El stock ganadero también sufrió una caída drástica: en 2015, la provincia tenía 135.000 cabezas de ganado, pero hoy apenas llega a 80.000, la mayor baja del NOA, según Casares. A esto se suma la falta de infraestructura, especialmente en caminos rurales, agravada por las recientes lluvias que acumularon 15-20 mm entre el 14 y 18 de marzo, según OpenWeatherMap. “Tenemos una problemática muy grande por las lluvias y la falta de asistencia para mejorar los caminos”, lamentó, destacando cómo esto afecta la logística y distribución.
A pesar de cierto crecimiento en la producción de camélidos y porcinos, impulsado por la iniciativa de los propios productores, Casares criticó la falta de respaldo institucional. “No hay un acompañamiento real del Estado”, afirmó. Sin embargo, destacó un avance: la Sociedad Rural trabaja con Senasa en un plan de vacunación anual que busca alcanzar el 100% de cobertura, un paso clave para mejorar la sanidad del ganado.
El presidente de la Sociedad Rural insistió en la necesidad de cambios estructurales y nuevas políticas que fomenten la producción ganadera local, permitiendo a Jujuy autoabastecerse y reducir su dependencia de carne foránea. En un contexto donde el sector agropecuario emplea a miles de familias jujeñas, la falta de apoyo podría profundizar la crisis, afectando no solo a los productores, sino también a la economía y la mesa de los hogares de la provincia.