Docentes y capacitadores alzaron su voz en una nueva jornada de protesta

Este miércoles, docentes jujeños se sumaron al paro nacional convocado por CTERA, en una jornada que marcó el descontento del gremio ADEP –en acefalía– y de capacitadores laborales.

Apenas una semana después del inicio de clases, los educadores marcharon por la capital, exigiendo mejoras salariales y denunciando la falta de políticas del gobierno nacional, mientras el temporal reciente complicó aún más su lucha.

Claudia Suárez, delegada escolar de ADEP, lideró la protesta en Plaza Belgrano, afirmando que la adhesión superó las expectativas: “El acatamiento fue alto, según el seguimiento en las escuelas, pese a la desinformación de directivos que lo desautorizaron”. Suárez reclamó un aumento salarial, rechazó el ajuste educativo y repudió la represión a jubilados en el Congreso. “Nos ignoran, y eso nos obliga a seguir en las calles”, expresó.

 

Capacitadores exigen el pase a planta

A su lado, María Polo y Carmen Condorí, capacitadoras laborales con más de 15 años de servicio, se quejaron por la exclusión del pase a planta permanente prometido por el gobernador Carlos Sadir para trabajadores con cinco años de antigüedad. “Estamos fuera de ese plan, pese a nuestro esfuerzo”, denunció Polo, mientras Condorí agregó: “Queremos mejoras salariales y estabilidad”. Su protesta se unió al reclamo general, visibilizando la precariedad laboral.

 

Contexto de tensión

El paro coincidió con las secuelas del temporal que comenzó el 7 de marzo, dejando rutas como la RN 52 cortadas y comunidades como Huacalera inundadas. Ayer, San Salvador registró 20°C con un 97% de humedad, según OpenWeatherMap, condiciones que dificultaron las movilizaciones. En X, docentes tuitearon: “Sin respuestas, seguimos luchando”, mientras otros pidieron al gobierno provincial mediar. El Ministerio de Educación no emitió comentarios, pero la tensión crece tras suspensiones de clases por falta de agua.

Con clases retomadas este martes en Capital y Palpalá, los educadores y capacitadores buscan que su voz resuene antes de las elecciones del 11 de mayo, donde 598.408 electores definirán el futuro legislativo.