La interrupción del servicio, que se extendió por varias horas, no sólo afectó la comodidad de los hogares, sino que también impactó en actividades comerciales, servicios médicos, telecomunicaciones y otros sectores esenciales, poniendo en evidencia la vulnerabilidad del sistema energético ante situaciones de alta demanda y condiciones climáticas extremas.
Según informó la empresa EJESA, encargada del suministro eléctrico en la provincia de Jujuy, el corte se debió a la salida de servicio del alimentador Párroco Marshke, ubicado en la avenida homónima. Esta falla, que tuvo origen en un problema subterráneo, afectó a una amplia zona del centro capitalino y a barrios como Campo Verde, Chijra, Barrio San Martín y Bajo La Viña. Además, se registraron bajas de tensión en toda la zona de la Quebrada de Humahuaca, lo que agravó la situación en una región ya castigada por las altas temperaturas.
Inconvenientes para la población
El corte de energía eléctrica en un día de calor extremo generó una serie de inconvenientes para la población. En primer lugar, la falta de electricidad imposibilitó el uso de ventiladores y aires acondicionados, herramientas esenciales para combatir las altas temperaturas. Esto afectó especialmente a niños, ancianos y personas con enfermedades crónicas, quienes son más vulnerables a los golpes de calor y la deshidratación.
Además, la interrupción del servicio impactó en la conservación de alimentos, ya que muchos hogares y comercios vieron cómo sus heladeras y freezers dejaron de funcionar, lo que implicó pérdidas económicas y el riesgo de consumir productos en mal estado. En un contexto de inflación y dificultades económicas, estas pérdidas representan un golpe adicional para las familias y pequeños negocios.
Impacto en servicios esenciales
Los cortes de luz también afectaron a servicios esenciales, como los establecimientos de salud. En algunos casos, los hospitales y clínicas debieron recurrir a generadores eléctricos para mantener en funcionamiento equipos médicos críticos, pero esto no fue suficiente para garantizar la normalidad en la atención al público. Pacientes y personal de salud debieron lidiar con la falta de iluminación y la interrupción de sistemas de climatización, lo que complicó aún más las condiciones de trabajo en un momento en que el sistema sanitario ya se encuentra bajo presión.
Por otro lado, los comercios y pequeños emprendimientos también sufrieron las consecuencias del corte. Restaurantes, cafeterías y locales de venta de alimentos perecederos tuvieron que cerrar sus puertas o reducir su actividad, lo que se tradujo en pérdidas económicas significativas. Asimismo, los cajeros automáticos y los sistemas de pago electrónico dejaron de funcionar, dificultando las transacciones comerciales y generando largas filas en los pocos establecimientos que pudieron operar de manera manual.
Problemas en las telecomunicaciones
La falta de energía también afectó a las telecomunicaciones, ya que muchos usuarios reportaron fallas en los servicios de internet y telefonía móvil. Esto no solo dificultó la comunicación entre las personas, sino que también impactó en el teletrabajo y la educación en línea, modalidades que se han vuelto esenciales en los últimos años. Estudiantes y profesionales debieron interrumpir sus actividades, lo que generó retrasos y complicaciones en sus tareas diarias.
Respuesta de EJESA y reclamos de los usuarios
Desde EJESA informaron que sus equipos técnicos y cuadrillas de emergencia trabajaron de manera ininterrumpida para solucionar la falla y restablecer el servicio. Sin embargo, los cortes se prolongaron durante varias horas, lo que generó reclamos por parte de los usuarios, quienes exigieron una mayor eficiencia en la respuesta y una inversión en infraestructura para evitar este tipo de situaciones en el futuro.
“Es inaceptable que en pleno siglo XXI tengamos que soportar cortes de luz tan prolongados, especialmente en días de calor extremo. Necesitamos que las autoridades y la empresa tomen medidas concretas para modernizar la red eléctrica y garantizar un servicio estable”, expresó una vecina del Barrio San Martín, quien también destacó el impacto del corte en su hogar, donde vive con personas mayores.
Los cortes de energía eléctrica en días de altas temperaturas no solo representan una incomodidad, sino que también ponen en riesgo la salud y el bienestar de la población, además de generar pérdidas económicas y afectar servicios esenciales. Este incidente evidencia la necesidad de una inversión urgente en la infraestructura energética de la provincia, así como la implementación de planes de contingencia para mitigar el impacto de estas fallas en el futuro. Mientras tanto, los habitantes de San Salvador de Jujuy y zonas aledañas continúan esperando soluciones definitivas que les permitan enfrentar el calor y las demandas del día a día con mayor tranquilidad.