Para el Jardín de la República, esta baja representó un 82,50%.
En su primer año en la presidencia, Javier Milei cerró el grifo de las transferencias discrecionales del Estado nacional a los gobiernos provinciales y solo lo abrió en cuentagotas. En 2024, los giros no automáticos en su conjunto (o sea, los que no están regidos por ley de acuerdo a un porcentaje de coparticipación ya prefijado) cayeron un 75% a valores reales, o sea considerando la inflación, con relación al año anterior. Mientras que el año que acaba de terminar, los giros no automáticos devengados ascendieron a $1,6 billones, en 2023 habían sido de $2 billones, según un informe elaborado por Nadin Argañaraz, presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), en base a los números oficiales del Ministerio de Economía.
Si se considera lo efectivamente pagado, esa cifra es aún ligeramente inferior, $1,4 billones, un 76% menos que en 2023, cuando las transferencias discrecionales a las provincias habían sido de $1,9 millones en términos reales.
“Resulta interesante cuantificar la caída del peso relativo de los transferencias no automáticas en el PBI. De un 1% del PBI en 2023, se redujeron a 0,3% del PBI en 2024, constituyéndose en el año de menor peso relativo de este tipo de transferencias”, analizó Argañaraz, doctor en Economía y consultor económico.
El único distrito que tuvo un aumento en los giros no automáticos fue la Ciudad de Buenos Aires (CABA). Esto obedeció al cumplimiento de una medida cautelar que le otorgó la Corte Suprema a la administración porteña por el reclamo iniciado por Horacio Rodríguez Larreta frente al recorte en la coparticipación que había dispuesto el gobierno de Alberto Fernández. CABA, ya bajo la gestión de Jorge Macri (también del PRO), recibió en 2024 un total de $652.810 millones, un 33,7% más en términos reales que en 2023 (cuando Nación le había girado $150.084 millones).
El resto de las jurisdicciones tuvieron, en cambio, una caída interanual real, tanto en el monto devengado como en el pagado. Las mayores variaciones negativas se registraron en La Rioja (-98,1%), La Pampa (-96%) y Formosa (-95,9%), tres provincias gobernadas por mandatarios peronistas fuertemente opositores: Ricardo Quintela, Sergio Ziliotto y Gildo Insfrán, respectivamente.
Le siguen en el porcentaje de caída real interanual en los giros no automáticos pagados San Luis (-93,8%), Santa Fe (-92,80%), Río Negro (-91,20%), San Juan (-90,90%), y Catamarca (-90,50%).
Las que sufrieron menor recorte en las transferencias discrecionales respecto de 2023, a valores reales, fueron Neuquén (-61,7%), Santa Cruz (-69,3%), Jujuy (-70,2%) Mendoza (-79,2) y Chubut (-79,80), conducidas por gobernadores de fuerzas provinciales (el neuquino Rolando Figueroa y Claudio Vidal de SER Santa Cruz), o pertenecientes a la UCR (el mendocino Alfredo Cornejo y el jujeño Carlos Sadir) o el PRO (el chubutense Ignacio Torres).
En números absolutos, en el ranking de mayor asistencia en 2024, Tucumán, que es gobernada por Osvaldo Jaldo, uno de los gobernadores dialoguistas que decidió acompañar al Gobierno Nacional, ocupa el quinto lugar con $28.220 millones.
Antes en el ranking, cuyo primer lugar pertenece a CABA, se encuentra Buenos Aires, con un total de $400.941 millones, cifra que se redujo un 84,3% respecto de 2023, cuando había recibido $827.795 millones.
Le siguen en monto total de las transferencias discrecionales Neuquén con $55.895 millones, Santa Cruz con $30.773 millones, Chaco con $28.087 millones, Misiones con $25.549 millones, Salta con $24.644 millones, Córdoba con $23.263 millones y Mendoza con $2.522 millones, con reducciones a valores reales de entre el 60 y el 80% respecto de 2023.
Los programas por los que se giraron fondos
El principal concepto de las transferencias discrecionales, luego del monto pagado por la cautelar de la Corte en favor de la restitución de la coparticipación para CABA, corresponde al funcionamiento de siete hospitales nacionales que funcionan en la Ciudad de Buenos Aires, la Provincia de Buenos Aires y en Santa Cruz. Se pagaron en 2024 $379.864 millones.
Le sigue el programa de Gestión Educativa y Políticas Socioeducativas, con $291.984 millones. En el área de educación, las otras transferencias fueron menores: del Nacional de Incentivo Docente, el gobierno nacional solo pagó $15.978 millones; para Información y Evaluación de la Calidad Educativa, $4.595 millones; y para Acciones de Formación Docente, solo giró $1.137 millones en el año.
Bajo el programa de Desarrollo de Seguros Públicos de Salud, el Ejecutivo nacional pagó a las provincias $56.163 millones. Para la atención sanitaria, solo hubo otro programa, pero con un monto mucho menor, el de Desarrollo de Estrategias en Salud Comunitaria, con giros por apenas $1.189 millones.
En tanto, para la Formulación y Ejecución de la Política de Hidrocarburos, el Tesoro giró en el año $50.500 millones a los distritos, y bajo el programa de Relaciones con las Provincias y Desarrollo Regional, pagó en 2024 un total de $58.921 millones.
Otros de los programas por los que el Gobierno transfirió fondos discrecionalmente a las provincias fueron: Asistencia Técnico Financiera y Desarrollo de Infraestructura para el Saneamiento ($13.805 millones); Desarrollos y Suministros para la Energía Nuclear ($11.398 millones); Desarrollo de la Infraestructura Hidráulica ($11.085 millones); Regulación de la Ablación e Implantes ($10.190 millones); Políticas Alimentarias ($9.975 millones).
Cómo fue la distribución de ATN
Luego aparecen en monto total, las transferencias discrecionales por los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), destinados a ayudar a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires en situaciones de emergencia y desequilibrios financieros. Son – si se quiere – los más discrecionales de todos los giros de Nación a los distritos, e históricamente estuvieron distribuidos según motivaciones o simpatías políticas. Los reparte el Ministerio del Interior, en la mayoría de los casos, en función del vínculo con cada gobernador.
Del análisis realizado por el sitio Infobae de los datos de la Subsecretaría de Relaciones con Provincias – que está bajo la órbita de la Vicejefatura de Gabinete del Interior, a cargo actualmente de Lisandro Catalán -, entre enero y diciembre del año que acaba de terminar, se pagaron $49.800 millones.
Creado en 1988 con la Ley 23.548 de Coparticipación Federal de Impuestos, el Fondo a repartir en ATN se financia con el 1% de la masa coparticipable, el 2% de la recaudación del Impuesto a las Ganancias y el 1% del 90% del producido del Impuesto a los Bienes Personales.
En su último informe ante el Senado, el 27 de noviembre pasado, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, informó que se habían distribuido sólo el 16,28% del Fondo de ATN, lo que implica que el total ascendió en 2024 a $283.125 millones.
Los gobernadores vienen reclamando que el Ejecutivo Nacional reparta la totalidad de los ATN. Desde la jefatura de Gabinete rechazaron ese argumento y le dijeron a Infobae que estos aportes “se giran a las provincias en casos de emergencia o de desequilibrios económicos, y que es necesario conservar el fondo para emergencias imprevistas, como pueden ser incendios o un desastre natural. Para recibirlos, los distritos deben declarar la emergencia en un sector”.