La continuidad de Matías Módolo como entrenador de Gimnasia y Esgrima de Jujuy hasta diciembre de 2025 ha marcado el inicio de la planificación para la próxima temporada. Con el desafío de competir en la Primera Nacional y la Copa Argentina, la dirigencia del club trabaja en el armado de un plantel competitivo mientras gestiona la búsqueda de un manager deportivo tras la negativa de Julio Chiarini para asumir el cargo.
El actual plantel se entrenará hasta la segunda semana de diciembre, momento en que se darán las primeras desvinculaciones, una etapa clave en la reestructuración del equipo. Con varios nombres en evaluación, la pretemporada arrancará formalmente el 2 de enero en el predio de Papel Noa, con una agenda que incluirá trabajos físicos intensos y encuentros amistosos que podrían llevarse a cabo tanto en la provincia como en Salta.
Uno de los puntos pendientes en el proyecto deportivo es la designación de un manager. La intención de los dirigentes es incorporar a una figura sin vínculos previos con el club, buscando una perspectiva externa que permita un enfoque renovado en la gestión. Si bien han surgido varias opciones, el objetivo es concretar esta incorporación antes del inicio de la pretemporada.
La elección del predio Papel NOA como base para la preparación refuerza la idea de mantener la pretemporada en el norte del país. Además, se evalúan encuentros amistosos en Salta como parte del acondicionamiento competitivo del equipo, un aspecto que Módolo considera fundamental para llegar en óptimas condiciones al inicio de los torneos. Son varios los jugadores que se irán y muy pocos lo que se quedarán y con ellos hay que volver a negociar para extender el nuevo vínculo con el elenco “Albiceleste”.
Con la confirmación de su entrenador y un esquema de trabajo ya definido, el Lobo jujeño busca consolidarse como protagonista en los desafíos que se avecinan. La expectativa en los hinchas está en el aire, mientras la institución trabaja en silencio para escribir un nuevo capítulo en su historia.