A más de dos meses de haber anunciado su separación de Roberto García Moritán, Pampita sigue dando de que hablar con respecto al escandaloso tema. En tal sentido, la top model reconoció que mantuvo una áspera conversación con su exsuegra.
A propósito de las críticas que recibió por parte de la mamá de García Moritán, Lucila Fernández Llanos, Carolina Ardohain intentó mostrarse calma. “Me pongo en su lugar de mamá, la entiendo”, indicó en diálogo con LAM. “¿Qué te pasó cuando viste hablar a tu exsuegra de vos públicamente?”, quiso saber Ángel de Brito.
“No me pasa nada, no me meto, que cada uno diga lo que quiera”, replicó la conductora, con la frontalidad que la caracteriza. En tal sentido, la presentadora televisiva agregó: “La verdad la conocemos Robert y yo, mucha gente cercana nuestra no la sabe y no tengo por qué decírsela”.
“Ella dice ‘tengo grabado las cosas feas que me dijo’”, insistió de Brito. “Es que yo enojada te digo… no me guardo nada”, sentenció Pampita sin prurito a la hora de reconocer su tenso vínculo con Fernández Llanos La mujer había salido a contar que tiene grabaciones comprometedoras de la modelo.
A propósito de una eventual reconciliación con el dirigente político, Carolina se mostró completamente inflexible. “Esto está destruido para siempre, no hay manera de pegar esos pedazos”, determinó. Y concluyó con una frase letal: “Lo tengo muy claro desde el día 20, me agarra en un momento personal de mi vida que hay cosas que no quiero para mí. No tiene nada que ver con la política ni el dinero”.
Qué había dicho la ex suegra de Pampita
Lucila Fernández Llanos, la madre de Roberto García Moritán, contó en los medios de comunicación que mantuvo una conversación telefónica con su ex nuera. “Existió el llamado. No le pedí compasión, le mandé un abrazo, un beso y le deseé lo mejor. También que piense en los hijos porque él tiene dos adolescentes que están sufriendo”, dijo.
Por otra parte, Fernández Llanos admitió que la charla tuvo momentos de tensión absoluta. “Es verdad que dijo algo fuerte, tengo todo grabado. Yo la quiero, pero es muy dura”, acotó.
La Fiscalía de Taltal logró una condena de 10 años y 1 día para un imputado, de nacionalidad chilena y 63 años de edad, por el delito consumado y reiterado de abuso sexual impropio, cometido en contra de un menor de edad.
Los delitos fueron perpetrados entre los años 2017 a 2020 en dos domicilios de la comuna de Taltal, lugares que el imputado, de 63 años de edad, frecuentaba y aprovechaba para cometer los abusos, todo lo cual se estableció principalmente con el relato de la víctima, sumado a la declaración de familiares y funcionarios de la Policía de Investigaciones.
El fiscal Ricardo Castro Lillo explicó que en contra del imputado pesó el hecho de ser reincidente en un delito de la misma especie, por cuanto en diciembre de 2013, ya había sido condenado a la misma pena, como autor de abuso sexual impropio reiterado, por hechos acontecidos entre los años 2011 y 2012 en la comuna de Antofagasta.
“Se trata de un imputado reincidente, de hecho, los nuevos delitos por los cuales fue condenado fueron cometidos aprovechando que se encontraba en libertad, pues se le había concedido el beneficio de salida dominical y luego la libertad condicional por la anterior condena“, precisó el persecutor.
Asimismo, Castro destacó el trabajo desarrollado por la Unidad de Atención Víctimas y Testigos de la Fiscalía Regional en el acompañamiento de la víctima durante el proceso judicial, como también el realizado por la Brigada de Delitos Sexuales de la PDI, que estuvo a cargo de las diligencias.
En su fallo, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Antofagasta además condena al imputado a las penas accesorias de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos e inhabilitación absoluta para profesiones titulares mientras dure la condena.
Además, se le impuso sujeción a la vigilancia de la autoridad durante los diez años siguientes al cumplimiento de la pena principal, y la inhabilitación absoluta perpetua para cargos, empleos, oficios o profesiones ejercidos en ámbitos educacionales o que involucren una relación directa y habitual con personas menores de edad.
La defensa del condenado dispone ahora de un plazo para recurrir en contra de la sentencia del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Antofagasta.