La ya crítica situación económica de Bolivia enfrenta una nueva amenaza, los bloqueos promovidos por sectores afines al expresidente Evo Morales. Con un país golpeado por la inflación y el decrecimiento, la persistencia de estas movilizaciones pueden disparar los precios de los productos básicos, acentuando la crisis para las familias y el sector productivo del país hasta fin de año.
Cabe mencionar que las movilizaciones evistas han iniciado el 14 de octubre, luego de iniciarse un proceso penal contra el expresidente Morales por trata y tráfico de personas, es investigado por haber tenido una hija con una menor de edad la gestión 2016. Hecho que fue calificado por sus seguidores como “persecución política”.
El gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, advirtió que la inflación en Bolivia, al cierre de septiembre de 2024, ya alcanzó el 5,53%, podría superar el 7% si los bloqueos continúan y el Gobierno no toma medidas para controlar la situación.
Dijo que es preocupante que el cálculo del Gobierno para la inflación de este año (3,6%) sea ampliamente superado en septiembre, porque ya se registró un 5,53%.
“Si solamente en nueve meses hemos incrementado la inflación en un 53%, comparativamente al dato que teníamos para todo el año, pues con toda seguridad que los precios van a seguir subiendo y las consecuencias serán para los ciudadanos”, advirtió
En contraste con años anteriores, cuando la inflación se mantuvo relativamente baja (2,12% en 2023 y 0,90% en 2021), este año ha sido marcado por incrementos abruptos. Las movilizaciones y bloqueos de caminos, además de interrumpir el flujo de mercancías, están provocando un encarecimiento de productos en mercados locales y nacionales.
Preocupación en Tarija
La Federación de Empresarios Privados de Tarija (FEPT), encabezada por René Segovia, ha sido categórica en señalar el impacto devastador de los bloqueos en el sector productivo. Explicó que los bloqueos están destruyendo emprendimientos, y si el Gobierno no interviene, es probable que muchas empresas cierren sus puertas, resaltó que esta situación amenaza con profundizar el desempleo en Tarija y en otras regiones.
Los empresarios enfrentan problemas para distribuir sus productos hacia los principales centros comerciales del país, como La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Para Segovia, la crisis económica ha sido particularmente dura en Tarija, que viene arrastrando una recesión prolongada desde hace ocho años, atribuida en parte a la caída de la renta petrolera en 2014. Esta situación ha golpeado al Producto Interno Bruto (PIB) departamental y ha minado las bases económicas de uno de los departamentos más dependientes de los hidrocarburos en el país.
“Esto viene a sumarse a los problemas que ya había, la falta de divisas, lo que no permite las importaciones de insumo ni de maquinaria, entonces eso está haciendo bajar la producción, se está afectando todo el sector empresarial del país y de Tarija principalmente. (…) cada día vamos a estar más complicados con esto, si es que el Gobierno no toma acciones inmediatas y suspende esos bloqueos”, dijo.