Un joven de 18 años de edad, de nacionalidad boliviana, quien había ingresado de forma irregular al país, fue secuestrado la semana pasada en el sector costero de Iquique, cuando sujetos lo torturaron, golpearon y se lo llevaron a la comuna de Alto Hospicio.
El prefecto Marcelo Atala, jefe de la Prefectura Provincial de la Policía de Investigaciones de Iquique, explicó que “detectives de la Brigada de Robos lograron establecer la participación de dos sujetos vinculados a una banda criminal dedicada al secuestro extorsivo, uno de los sujetos es de nacionalidad peruana y otro de nacionalidad chilena”.
Agregó que el pasado jueves “se recibió una denuncia y la Brigada de Robos realizó las primeras diligencias, una ciudadana boliviana denunció que su hermano también de origen boliviano, había sido capturado por unos sujetos de una estructura criminal y le pedían a cambio de que el volviera con vida un millón de pesos”.
“Luego de realizada las diligencias, lo detectives realizaron un trabajo reconstructivo, correlación de hechos análisis de información, respecto a imágenes y lograron establecer que este joven de 18 años había ingresado de manera irregular a Chile y se hospedo en una residencial en el centro de Iquique, para posteriormente encontrarse con ciertos sujetos y trasladarse al sector costero de Iquique, una vez allí fue emboscado por otros sujetos, torturado y trasladado a Alto Hospicio, donde siguieron la torturas”, detalló el jefe policial.
Señaló, que se logró establecer que los sujetos lo liberaron en la comuna de Pozo Almonte, “al ver insatisfecha su petición”.
“Se estableció que esta estructura criminal estaba compuesta por estos sujetos, se logró establecer la identidad, los apodos y se procedió a solicitar al Ministerio Público la orden de entrada y registro a ciertos inmuebles tanto en Iquique como Alto Hospicio, así que se pudo constatar que había arma corto-punzantes, teléfonos celulares, algo de dinero, estos sujetos habían participado en esta actividad ilícita”, explicó.
El prefecto Atala refirió que la víctima resultó con torturas, heridas corto-punzantes, policontuso.
Javier Gutiérrez, fiscal del Equipo ECOH y SACFI, explicó que los dos imputados fueron formalizados este lunes por delito de secuestro extorsivo y robo con violencia y quedaron en prisión preventiva.
Gutiérrez precisó que los sujetos al principio solicitaron a los familiares de la víctima mil dólares, aproximadamente un millón de pesos, y luego elevaron la cifra a un millón 500 dólares, no hubo ninguna entrega de dinero por parte de los familiares parar recuperar a la víctima.
El fiscal precisó que uno de los acusados es de nacionalidad peruana con cédula chilena, de 18 años, el otro imputado chileno de 26 años y quien mantiene antecedentes por delitos asociados al robo de vehículos.
Por su parte, la fiscal regional de Tarapacá, Trinidad Steinert, destacó la rápida resolución de este caso, mediante las diligencias desarrolladas por el equipo ECOH y la Brigada de Robos de la Policía de Investigaciones, pero hizo un llamado a la necesidad de contar con mayores recursos de personal y medios técnicos para investigar los delitos asociados al crimen organizado. “Para enfrentar este tipo de delitos el Ministerio Público requiere de más fiscales, y por ello, es necesario que el Plan de Fortalecimiento que se encuentra hoy día en el Senado tenga una rapidez en cuanto a su tramitación, así como también lo que es la Fiscalía Supra-territorial, que deberá dedicarse a estos delitos relacionados con el crimen organizado. Hoy la Fiscalía tiene una respuesta rápida a este tipo de delitos, pero se necesita contar con equipamiento adecuado y más personas en la Fiscalía y en las policías para que puedan enfrentar en forma eficiente la persecución penal de delitos tan graves como el secuestro que están asociados a la criminalidad organizado”.