El gobierno de Bolivia declaró desastre por los incendios tras superar las 6,9 millones de hectáreas quemadas

Luego de varias semanas de presión, Luis Arce emitió la declaratoria que permitirá incrementar las acciones contra los incendios.

El fuego inició hace cuatro meses y consumió una superficie equivalente a la de Irlanda

Cuatro meses de incendios en Bolivia consumieron 6,9 millones de hectáreas y ha generado una crisis ambiental sin precedentes en el país. Este lunes, el Gobierno nacional decretó “desastre nacional” para agilizar acciones y movilizar recursos para combatir los incendios forestales.

Tras el anuncio, el presidente Luis Arce sostuvo una reunión con el cuerpo diplomático para informar sobre los incendios y solicitar “mayor colaboración y esfuerzo por cada uno de nosotros, porque este tipo de fenómenos ya no solamente corresponde a la lucha de un solo país”. Desde que iniciaron las quemas, Bolivia recibió apoyo de China, Francia, Suiza, Canadá, España, Chile, Perú, Brasil y Venezuela, en donaciones, equipos y envío de bomberos.

Según el reporte del Ministerio de Medioambiente y Agua, de las 6,9 millones afectadas por el fuego, un total 4,6 millones corresponden a bosques y 2,3 millones de hectáreas son pastizales. Los departamentos con mayor superficie de quemas son Santa Cruz y Beni.

La declaratoria de desastre fue una insistencia de varios sectores ante la magnitud del fuego. Activistas y políticos exigían que Arce declare la medida para poder movilizar recursos económicos y solicitar más ayuda internacional. Sin embargo, el Gobierno alegaba que, según la normativa, la declaración debía darse inicialmente en el nivel municipal y luego departamental.

La declaratoria de desastre básicamente permite que las instituciones públicas puedan realizar modificaciones presupuestarias para atender la emergencia, además de agilizar la contratación de bienes y servicios. Por otro lado, la declaratoria admite que el Estado no puede atender con su propia capacidad técnica y económica el desastre, por lo que solicita ayuda internacional.

Para algunos actores de la oposición, la reacción del Gobierno fue tardía porque se da luego de que el país perdiera 7 millones de hectáreas, una superficie equivalente a la de Irlanda. La senadora y activista Cecilia Requena manifestó que “lo preocupante es que estamos en manos del mismo Gobierno que ha hecho tan mal las cosas, es el mismo canal por el que van a circular los recursos. El Gobierno necesita mejorar su gestión de la crisis, es una obligación que debemos reclamar”.

Ante los cuestionamientos sobre la gestión de los incendios y los pedidos de declaratoria de desastre nacional, la ministra de la Presidencia manifestó que “hay personas que han generado unas expectativas en torno a la declaratoria de desastre nacional, como si a partir de ella, el mundo fuera a volcarse sobre Bolivia para apagar los incendios. Y esto no es así”.